top of page

Just Like Starting Over...

La Caverna Logo 2.png

Clic en la imagen para ir al índice de bandas por logo

EL CLUB DE LOS 27: Mito, Tragedia y… Estadística?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ok, tengo este tema en el tintero desde hace como 15 años, y ahora con el formato de las Editoriales por fin lo puedo armar a mi gusto. Pensaba hacer una entrada no tan larga, pero hay bastante tema, no me quiero quedar en un análisis de las mismas 7 figuras principales de todas las listas.

Para empezar (y este podría ser tema entero para otra editorial), hay edades que parecen adquirir un significado propio en la historia de la música: Los 19 años de muchos adolescentes, en los que la mayoría tienen ya armada una banda y empiezan a picar piedra en bares, haciendo covers y encontrando poco a poco su propia identidad y base de fans conforme se van animando a hacer temas propios, con cada integrante aportando sus influencias; Los 25 como el cenit creativo de la banda, aún llena de energía, deslumbrados por la fama, aún sin responsabilidades. Los 30 como frontera simbólica de la juventud, con los miembros de la banda usualmente empezando familias, madurando, y generalmente comenzando intereses distintos. Y los 40 como comienzo de una nueva etapa de más introspección, madurez, las giras y discos se van espaciando cada vez más porque cada miembro tiene intereses y responsabilidades diferentes, quieren pasar más tiempo con sus familias, si no es que están empezando la segunda o tercera. Pero ninguna edad tiene una carga tan oscura dentro del rock como los 27 años.

Los 7 nombres más conocidos del famoso club de los 27 son Robert Johnson, Brian Jones, Jimi Hendrix, Janis Joplin, Jim Morrison, Kurt Cobain y Amy Winehouse. Artistas separados por generaciones, estilos y circunstancias diferentes, pero unidos por una coincidencia escalofriante: todos murieron a los 27 años.

Algunos fueron víctimas de las drogas y el alcohol. Otros murieron en circunstancias accidentales o poco claras. Uno se suicidó. Algunos habían alcanzado una fama extraordinaria; fuera de ésos 7, otros fueron prácticamente desconocidos fuera de sus círculos musicales. Con el paso del tiempo, sus nombres fueron catalogados bajo un título que se convertiría en uno de los grandes mitos de la cultura popular: El Club de los 27.

La pregunta que me ha estado retumbando desde hace tiempo es ¿Realmente existe algo estadísticamente especial en morir a los 27 años? Es decir, es realmente una edad con un pico estadístico, o sólo porque son varios nombres famosos? Evidentemente no me quiero ir a analizar edades más altas (no por nada los seguros de vida son más altos), pero, digamos, de menos de 35 años, hay otras edades con estos picos? Hace 15 años solo podía hacer conjeturas, pero una de las ventajas de estar en 2026 es que hay IA, y aunque la mayor parte de esta editorial es escrita a mano, bueno, con mis dedos en el teclado, se entiende, pues he aprovechado la tecnología para resolverme algunas dudas y obtener un montón de datos interesantes.

Vamos a empezar repasando un poco sobre estas 7 figuras más notables del Club de los 27 y porqué son tan importantes:

Robert Johnson:

Robert Johnson murió el 16 de agosto de 1938, con 27 años.

Éste sería el origen de la leyenda. Ya es de todos sabido que fue uno de los grandes pioneros del blues estadounidense y, aunque durante su vida no alcanzó la fama que posteriormente tendría, su influencia sobre el rock fue monumental. Sin ir más lejos, el disco The King of the Delta Blues de 1961, le volaría la cabeza a figuras como Eric Clapton, Jeff Beck, Bob Dylan, Jimmy Page, Jimi Hendrix, Brian Jones, y básicamente a cualquier guitarrista británico de la primera mitad de los 60’s, que se convirtieron en lo que se convirtieron en su vano intento de igualar los sonidos de Robert Johnson. Para darnos una idea, Clapton reconocería que no descifró realmente a Johnson hasta la época del From The Craddle, aunque no incluyó ninguna canción suya en el álbum. Su figura está rodeada de leyendas, especialmente aquella según la cual le vendió su alma al diablo en un cruce de caminos a cambio de convertirse en el mejor guitarrista del mundo.

Johnson dejó apenas un puñado de grabaciones, pero canciones como Cross Road Blues, Hellhound on My Trail y Sweet Home Chicago terminaron convirtiéndose en piezas fundamentales de la historia del blues. Su muerte también está rodeada de misterio. La causa exacta nunca quedó clara. Se ha especulado por décadas con envenenamiento, sífilis, neumonía y cosas peores, como maridos celosos y altamente violentos, pero nunca se supo a ciencia cierta ni de qué murió ni donde fue enterrado.

Hay que aclararlo, Johnson murió mucho antes de que existiera el concepto del Club de los 27. Murió sin ser famoso. Su fama llegó hasta que ese montón de guitarristas de los 60’s reconocieron al unísono que era su ídolo. Por lo mismo, el Club de los 27 no comenzó realmente con Robert Johnson, sino que fue incorporado retrospectivamente a la leyenda. Durante décadas nadie hablaba de un "club". La idea comenzó a armarse hasta mucho después.

Brian Jones:

El 3 de julio de 1969, murió Brian Jones, fundador, guitarrista, multiinstrumentista e indudable genio de The Rolling Stones. Tenía 27 años.

Brian sería técnicamente el primer eslabón de la tragedia, aunque su muerte por sí misma fue un caso aislado y nadie hablaba aún de ningún club. Jones había sido LA figura esencial en los primeros años de los Stones. Aunque posteriormente quedó eclipsado por la dupla creativa de Mick Jagger y Keith Richards, fue originalmente el líder musical y quien dio buena parte de la identidad instrumental al grupo. Peeeero, su relación con las drogas y el alcohol, sus problemas personales y sus conflictos con el resto de la banda (incluyendo el hecho de que Keith le robara la novia) fueron deteriorando su situación mental.

Apenas unas semanas después de ser expulsado de los Rolling Stones, Jones murió ahogado en la piscina de su casa en Sussex, Inglaterra. La investigación oficial concluyó que murió por ahogamiento y lo clasificó como una muerte accidental, aunque en años recientes salió a relucir la teoría de que lo mató un contratista que trabajaba para él y a quien había olvidado pagar unas cuantas libras.

El caso es que Brian Jones murió en 1969. Y que durante los siguientes dos años ocurriría una sucesión extraordinaria de hechos, digna de una tragedia griega.

Jimi Hendrix:

El 18 de septiembre de 1970, poco más de un año después de la muerte de Jones, vino la de Jimi Hendrix. Sí, tenía 27 años.

Hendrix fue el guitarrista que cambió la historia. Había revolucionado la guitarra eléctrica en apenas unos años. La leyenda dice que cuando Clapton estaba grabando el Disraelí Gears con Cream y escuchó el Are You Experienced?, destruyó una guitarra al más puro estilo de Townshend. Con The Jimi Hendrix Experience, el zurdo había transformado las posibilidades del instrumento, combinando blues, psicodelia, rock y experimentación sonora. Su influencia fue inmediata y gigantesca. Si esa primer generación se volvió guitarrista intentando emular los sonidos de Johnson, los grandes guitarristas de finales de los 60’s e inicios de los 70’s hicieron lo mismo con Hendrix como meta. Igual pero con distorsión. Y wha.

Hendrix también llevaba una vida marcada por el agotamiento, las drogas y un ritmo de trabajo brutal. Murió en Londres después de haber mezclado barbitúricos y alcohol. La causa médica de su muerte fue asfixia causada por broncoaspiración de vómito. Tenía 27 años y llevaba apenas unos 3 años en la cima de la música mundial.

Janis Joplin:

Sólo 16 días después de la muerte de Hendrix, el 4 de octubre de 1970, murió Janis Joplin. También tenía 27 años.

Janis Joplin fue una de las voces más poderosas del rock. Había sido cantante de Big Brother and the Holding Company para después continuar con la Kozmic Blues Band. Su voz áspera, desgarrada y profundamente emocional convirtió canciones en clásicos que aún hoy duelen con ganas.

Pero Janis también luchaba contra una fuerte dependencia de drogas duras y alcohol. Murió en Los Ángeles por una sobredosis de heroína. 27 años. Recién parecía haber encontrado una relación estable con Kris Kristofferson.

Aquí aparece uno de los elementos que hizo que la coincidencia empezara a parecer rara, por decir lo menos: En poco más de un año habían muerto Brian Jones, Jimi Hendrix y Janis Joplin, todos a los 27. Una golondrina no hace verano, pero todavía faltaba uno de los nombres más importantes.

Jim Morrison:

El 3 de julio de 1971, exactamente dos años después de la muerte de Brian Jones, murió Jim Morrison, cantante y líder de The Doors. Tenía 27 años.

El Rey Lagarto se había convertido en uno de los grandes símbolos del rock psicodélico y de los 60’s. Su voz profunda, su poesía, su comportamiento provocador y su presencia escénica convirtieron a The Doors en una de las bandas fundamentales de finales de la década, con discos y canciones que son piedras angulares de la historia del Rock.

Tras grabar el L.A. Woman en 1971, Jim Morrison se mudó a París con Pamela Curson, buscando alejarse de la fama y de sus problemas personales y legales, y dicen que para terminar de hacerse a la idea de dejar definitivamente a The Doors.

El 3 de julio de 1971, fue encontrado muerto en la bañera de su apartamento. La causa oficial fue un fallo cardíaco. No se realizó autopsia, pero los rumores siempre aseguraron que confundió su cocaína con la heroína de Pam, droga a la que no estaba acostumbrado.

El detalle es que Morrison murió exactamente dos años después de Brian Jones. Para entonces, cuatro grandes figuras del rock habían muerto a esa edad en apenas dos años. O sea, ya no era una sola golondrina!

Aunque todavía nadie había construido formalmente el concepto del "Club de los 27", aquí estaba ya sembrada la semilla de la leyenda.

Kurt Cobain:

Éste fue el nacimiento definitivo del "Club". Si las muertes de Jones, Hendrix, Joplin y Morrison crearon la coincidencia, Kurt Cobain ayudó a crear el mito moderno.

El vocalista, guitarrista, autor y líder de Nirvana murió el 5 de abril de 1994. Tenía 27 años. Creo que ya lo conté, pero esa muerte sí me tocó y yo duré un año convencido en que era mercadotecnia barata o rumores, hasta el primer aniversario de su muerte…

Cobain, nos guste o no, había transformado la música de los 90’s con Nirvana, abriendo la puerta al Grunge y se había convertido en uno de los símbolos de la generación grunge. Quizá me gusta apenas un 30 o 40% de la música que hizo, pero eso no significa que no pueda reconocer que cambió el rumbo de la década y sepultó de golpe la superficialidad de los 80’s.

Su muerte fue declarada suicidio. Aunque también han aparecido rumores recientemente…

Lo curioso es que, según investigaciones posteriores sobre la historia del término, fue precisamente después de la muerte de Cobain cuando la idea del "Club de los 27" comenzó a agarrar verdadera fuerza en la cultura popular. Su madre, Wendy O'Connor, hizo una declaración en entrevista a un periódico de Abredeen en la que habló de que su hijo se había unido a un "club estúpido". Esa frase, ese preciso momento, contribuyó posteriormente a alimentar la narrativa y crear el mito. Ya no eran los 60’s, y aunque no existía la hiperconectividad y viralidad instantánea de hoy, en los 90’s la información ya se movía con mucha rapidez.

A partir de entonces, la edad de 27 dejó de ser simplemente una coincidencia.

Amy Winehouse:

El 23 de julio de 2011, murió Amy Winehouse. Tenía 27 años.

Amy fue el último gran nombre. Winehouse había conseguido algo extraordinariamente difícil: convertir una mezcla de soul, jazz, rhythm & blues y pop en música masiva. Su álbum Back to Black la convirtió en una estrella mundial. Seré honesto, yo había escuchado 2 o 3 temas de ella, y creía que tenía buena voz para una cantante “pop”. Sí, supongo que sólo escuché los temas más comerciales. En un vuelo, hará unos 10 años, me chuté el documental de su vida, y apenas aterricé corrí a buscar sus discos. Y bueno, para resumir, si alguna vez decido agregar artistas nuevos a la Caverna, quizá empiece por ella.

Era de todos sabido que su vida también estuvo marcada por problemas de alcohol, drogas, y una enorme exposición mediática. Y un novio increíblemente idiota. Pero se empezaba a notar un patrón en todas estas muertes. Las golondrinas eran ricas, jóvenes, precisamente en el punto medio entre la etapa de explosión creativa y el punto de mediana madurez, con acceso ilimitado a alcohol y drogas… Con alas rotas.

Winehouse murió en su casa de Londres por intoxicación alcohólica. Su muerte tuvo un enorme impacto precisamente porque se produjo a los 27 años, y fue en una época donde internet ya era omnipresente, ya se viralizaban noticias y había sido un ícono de gran arrastre.

Para entonces, la asociación entre esa edad y las muertes de grandes músicos ya estaba completamente instalada en la cultura popular. La muerte de Winehouse convirtió al Club de los 27 en un fenómeno mundial.

 

 

Los otros miembros: una lista mucho más larga

Éstos grandes nombres no fueron los únicos músicos que murieron a los 27 años.

De hecho, existe una lista más extensa:

            Músico                                Banda / proyecto                                Fecha de muerte

      Robert Johnson                           Solista / blues                                  16 agosto 1938

        Brian Jones                              The Rolling Stones                                 3 julio 1969

  Alan "Blind Owl" Wilson                 Canned Heat                                    3 septiembre 1970

      Jimi Hendrix                   The Experience / Band of Gypsys            18 septiembre 1970

         Janis Joplin              Big Brother and the Holding Company            4 octubre 1970

       Jim Morrison                                 The Doors                                           3 julio 1971

Arlester "Dyke" Christian          Dyke and the Blazers                              13 marzo 1971

     Dave Alexander                           The Stooges                                       10 febrero 1975

        Pete Ham                                     Badfinger                                           24 abril 1975

Ron "Pigpen" McKernan                 Grateful Dead                                      8 marzo 1973

       Chris Bell                                         Big Star                                       27 diciembre 1978

        D. Boon                                       Minutemen                                   22 diciembre 1985

      Mia Zapata                                      The Gits                                              7 julio 1993

      Kurt Cobain                                    Nirvana                                               5 abril 1994

     Kristen Pfaff                              Hole / Janitor Joe                                    16 junio 1994

Randy (“Stretch”) Walker                 Solista, Rap                                     30 Noviembre 1995

 Jeremy Michael Ward                  The Mars Volta                                     25 mayo 1995

   Amy Winehouse                               Solista                                                23 julio 2011

Pete Ham, cantante, guitarrista y principal compositor de Badfinger, murió por suicidio el 24 de abril de 1975, tres días antes de cumplir 28 años. Su historia es especialmente trágica porque Badfinger había estado muy cerca del éxito masivo (apadrinados por Paul McCartney, pero también gracias a su enorme talento) y había compuesto canciones extraordinarias, incluyendo Without You, posteriormente convertida en un enorme éxito internacional por Harry Nilsson.

También está Ron "Pigpen" McKernan, miembro fundador de Grateful Dead, que murió el 8 de marzo de 1973 por complicaciones relacionadas con una enfermedad hepática.

Dave Alexander, bajista original de The Stooges, murió en 1975.

Chris Bell, guitarrista y compositor de Big Star, murió en 1978 en un accidente automovilístico.

Y D. Boon, guitarrista y cantante de Minutemen, murió en 1985, víctima de un accidente automovilístico.

Estos nombres demuestran que el fenómeno no necesariamente se limita a superestrellas. La lista varía dependiendo de los criterios utilizados para definir quién pertenece al Club de los 27. Algunas versiones incluyen músicos de enorme importancia histórica; otras incluyen artistas prácticamente desconocidos fuera de sus escenas locales. Otras listas incluyen actores o artistas de otros ámbitos. Pero bien visto, la lista no es TAN larga como esperaba.

 

 

Entonces... ¿Existe o no el Club de los 27?

Habría que hacer la pregunta correcta: ¿Los músicos tienen realmente una probabilidad más alta de morir exactamente a los 27 años? Y aquí metemos a Chat GPT.

La respuesta, según la información disponible, es NO.

Y a partir de aquí agrego los datos de Chat GPT, a la que específicamente pregunté si hay datos de otro pico de edad con muertes de músicos antes de los 35 años:

 

 

Uno de los estudios más conocidos sobre el tema fue publicado en el British Medical Journal en 2011.

Los investigadores analizaron 1,046 músicos que habían conseguido al menos un álbum número uno en las listas británicas entre 1956 y 2007. De ellos, 71 habían muerto.

El análisis tomó en cuenta no simplemente cuántos músicos murieron a cada edad, sino también cuántos músicos estaban realmente "en riesgo" de morir a esa edad.

Esto último es fundamental. Si hay 500 músicos que llegan a los 27 y solamente 3 mueren, la cifra tiene que compararse con la cantidad de personas que llegan a otras edades.

Los investigadores encontraron:

Edad 25: 0.56 muertes por cada 100 años-persona.

Edad 27: 0.57 muertes por cada 100 años-persona.

Edad 32: 0.58 muertes por cada 100 años-persona.

Es decir:

27 no destacaba estadísticamente.

De hecho, el análisis estadístico suavizado encontró un pequeño máximo alrededor de los 32 años, no de los 27.

 

¿Existe entonces un "Club de los 32"?

No realmente. Y aquí está la trampa de la estadística.

Si encontramos un pequeño aumento a los 32 y empezamos a buscar músicos famosos que murieron a esa edad, probablemente podríamos construir una lista interesante.

Pero eso no significa que los 32 sean una edad maldita.

Lo mismo ocurre con los 27.

El problema es que nosotros conocemos de antemano a Hendrix, Joplin, Morrison, Cobain y Winehouse.

Después buscamos una explicación que conecte sus muertes.

Esto se conoce como sesgo de selección o cherry-picking: seleccionamos determinados acontecimientos porque encajan perfectamente con una historia.

El estudio del BMJ concluyó que no había un pico específico a los 27. Lo que sí encontró fue algo mucho más importante:

los músicos famosos presentaban una mortalidad aproximadamente dos o tres veces mayor que la población general durante sus veinte y treinta años.

Eso sí es estadísticamente significativo.

 

* El estudio científico citado no incluye a todos los grandes miembros del Club de los 27. Por su metodología —músicos con un álbum número uno en Reino Unido entre 1956 y 2007— dejó fuera precisamente a Hendrix, Joplin y Morrison, además de Robert Johnson por ser anterior al periodo estudiado. Por eso no conviene presentar ese estudio como una prueba absoluta sobre todos los músicos que han muerto a los 27.

Entonces, ¿qué está ocurriendo realmente?

La respuesta parece estar en la combinación de varios factores.

Los músicos famosos tienen, especialmente durante determinadas épocas y escenas musicales, una exposición mucho mayor a:

Alcohol, drogas, sobredosis, accidentes, privación del sueño, presión laboral, giras constantes, estrés, exposición mediática, conductas de riesgo, problemas financieros y profesionales, y en algunos casos, problemas de salud mental.

Pero ninguno de esos factores tiene una razón biológica conocida para concentrarse específicamente a los 27 años.

La mortalidad elevada existe.

El número 27, como causa o edad especialmente peligrosa, no.

La década de los setenta: la verdadera anomalía

Existe, sin embargo, otra coincidencia histórica mucho más interesante.

El estudio del BMJ encontró una concentración de muertes relativamente jóvenes —aproximadamente entre los 20 y los 40 años— durante los años setenta y comienzos de los ochenta.

Después hubo un periodo llamativo entre 1985 y 1992 en el que prácticamente desaparecieron las muertes de músicos de esa edad dentro de la muestra estudiada. Incluso no hubo muertes en la cohorte durante 1985-1987.

Esto sugiere que quizá el verdadero fenómeno no sea:

"Los músicos mueren a los 27".

Sino:

"Determinadas generaciones de músicos estuvieron expuestas a circunstancias excepcionalmente peligrosas durante sus veinte y treinta años."

La explosión del consumo de heroína y otras drogas durante determinados periodos del rock, la cultura de excesos, las condiciones de las giras y la menor disponibilidad de tratamientos para las sobredosis pudieron tener un impacto mucho mayor que cualquier edad específica.

¿Por qué entonces recordamos tanto a los que murieron a los 27?

Un estudio publicado en PNAS Nexus en 2024 analizó precisamente cómo se construyó culturalmente el mito del Club de los 27. Su conclusión es casi paradójica:

El Club de los 27 no parece ser una anomalía estadística, pero sí se convirtió en una anomalía cultural.

Los investigadores encontraron que las personas famosas que murieron a los 27 adquirieron posteriormente una notoriedad extraordinariamente elevada en comparación con otras personas que murieron a edades cercanas.

En otras palabras: El mito ayudó a hacer famosos a los muertos que encajaban en el mito.

Y eso genera un círculo perfecto:

  1. Cuatro grandes estrellas mueren a los 27 entre 1969 y 1971.

  2. La coincidencia llama la atención.

  3. La prensa y los aficionados empiezan a relacionar las muertes.

  4. La muerte de Kurt Cobain a los 27 vuelve a activar la narrativa.

  5. Amy Winehouse muere también a los 27.

  6. Cada nueva muerte a esa edad recibe más atención que una muerte a los 26, 28 o 29.

  7. La lista crece.

  8. Cuanto más crece la lista, más parece demostrar que el fenómeno existe.

 

Es una especie de profecía cultural autocumplida.

Los investigadores incluso señalaron que ninguna otra combinación de edad y tipo de celebridad ha generado una página de Wikipedia equivalente al Club de los 27.

 

¿Y cuál es entonces la edad más peligrosa?

Si hablamos estrictamente de músicos populares, no existe una edad inferior a 35 que pueda considerarse "la edad maldita".

El estudio del BMJ encontró tasas muy similares a los 25, 27 y 32 años, y su curva suavizada mostró un pequeño máximo alrededor de los 32, pero sin evidencia de que ese pico represente un fenómeno real comparable al mito del Club de los 27.

Otros análisis más amplios han llegado a conclusiones similares: la mortalidad de los músicos puede ser significativamente superior a la de la población general durante la juventud, pero no aparece un pico específico y consistente a los 27 años.

Incluso investigaciones que han utilizado bases de datos mucho más grandes han encontrado que la edad 27 no es la edad de mayor mortalidad.

Por tanto, si quisiéramos sustituir el nombre "Club de los 27" por algo estadísticamente más correcto, probablemente deberíamos hablar de:

"el riesgo elevado de mortalidad de los músicos jóvenes".

No es tan poético.

Pero es mucho más cercano a la realidad.

Corvan quitando el piloto automático de este Tesla y retomando el control del volante: Mi conclusión es la misma que la sospecha que tenía hace 15 años, pero antes era una corazonada y ahora los datos lo avalan: La probabilidad de ser un músico famoso y morir a los 27 años es prácticamente la misma que a los 22, 25, 29 y 31. Peeero, es mucho mayor que el riesgo de jóvenes de la misma edad sin el peso de la fama.

Quizá lo más fascinante de haber investigado sobre el Club de los 27, ya con estadísticas en mano, es precisamente que el mito es falso como fenómeno estadístico, pero es real como fenómeno cultural.

O sea, no hay evidencia de que los 27 años sean especialmente peligrosos para un músico, pero es cierto que durante el siglo XX, un montón de músicos jóvenes murieron por drogas, alcohol, accidentes, suicidio y un montón de circunstancias relacionadas con estilos de vida estúpidamente desenfrenados.  Y que muy probablemente involucren un montón de traumas, al menos en 6 de los 7 más famosos de los que tenemos más información, está documentado.

Algunos de los músicos más influyentes y mediáticos de la historia, como Johnson, Jones, Hendrix, Joplin, Morrison, Cobain y Winehouse, tuvieron la exquisita desgracia de morir exactamente a la misma edad. La coincidencia de sus muertes creó una de las leyendas más poderosas de la historia de la música, pero su edad no los mató.

Punto.

 

Ya entrados en gastos, vamos a un tema relacionado, y es sobre las muertes en el Grunge. Quizá esta es la prueba definitiva de que el Club de los 27 es un mito. Si hubo un género donde particularmente hubo un montón de muertes (además del rap y hip hop, en su mayoría por envenenamiento por plomo), es el Grunge. Y salvo Kurt Cobain y Kristen Pfaff, nadie más tenía 27 años.

Lo curioso es que en ese género la muerte se haya ensañado tanto. Y mi teoría es que fue porque durante los 90’s las drogas eran mucho más potentes y USA estaba justo en medio de la pandemia de opiáceos. Muchas de las muertes fueron por sobredosis de heroína, que ya sabemos que es una droga MUY adictiva y que se movía con mucha facilidad en ese medio.

Algunos de los más conocidos:

Andrew Wood — 24 años
El cantante de Mother Love Bone murió el 19 de marzo de 1990 por una sobredosis de heroína. Su muerte fue fundamental en la historia temprana de la escena de Seattle. Chris Cornell, su compañero de habitación, posteriormente escribió las canciones que dieron origen al proyecto Temple of the Dog, en homenaje a Wood, y de alguna forma, catapultó a Pearl Jam.

Kurt Cobain — 27 años
El líder de Nirvana murió el 5 de abril de 1994, por suicidio. Su muerte, además de convertirlo en el miembro grunge más famoso del Club de los 27, marcó simbólicamente el final de la época dorada del grunge.

Kristen Pfaff — 27 años
La bajista de Hole murió el 16 de junio de 1994, apenas dos meses después de Cobain (No me simpatiza particularmente Courtney, pero me compadezco realmente por lo que debió haber vivido en ese periodo). Pfaff murió por una sobredosis de heroína.

Layne Staley — 34 años
El cantante de Alice in Chains murió el 5 de abril de 2002, exactamente ocho años después de Cobain. Tenía 34 años y murió por una sobredosis de una combinación de cocaína y heroína.

Y hay una coincidencia particularmente dura: Kurt murió el 5 de abril de 1994 y Layne murió el 5 de abril de 2002, exactamente ocho años después, cuando uno hubiera pensado que ya se había rehabilitado.

Scott Weiland — 48 años
El vocalista y frontman de Stone Temple Pilots y Velvet Revolver murio el 3 de diciembre de 2015, mientras estaba de gira con The Wildabouts, en Bloomington, Minnesota. La causa oficial fue una sobredosis accidental, con una combinación de alcohol, cocaína y otras sustancias.

Chris Cornell — 52 años
El vocalista y frontman de Soundgarden, Temple of the Dog, Audioslave, murió el 18 de mayo de 2017, en Detroit después de un concierto de Soundgarden. Había cumplido 52 años apenas unas semanas antes. La causa oficial fue suicidio por ahorcamiento, pero nadie se traga ese cuento… malditos pederastas!

 

Qué nombres nos faltan en la lista?

 

Por Corvan

05/Sep/2026

27 Club.png

HARRY STYLES: TOGETHER, TOGETHER

Estadio GNP, Ciudad de México.

10 de Agosto del 2026

 

 

 

 

 

 

 

 

Antes que nada, debo aclarar dos cosas: Uno, que esto no es una reseña de concierto propiamente. Y dos, no soy Fan de Harry Styles. Van de la mano, ya que no espero hacer una Intro de Harry ni reseñar sus discos. Entonces porqué tomarme la molestia de escribir una Editorial sobre Harry Styles? Bueno, el tercer punto es que no planeaba hacerlo, pero su concierto del 10 de Agosto en el Foro Sol, digo Estadio GNP, fue una cosa verdaderamente impresionante que, para mi sorpresa, disfruté enormidades, y que no puedo pasar de largo.

Pero vamos por partes. Corvan, si no eres fan de Harry Styles, que diablos hacías en un concierto suyo? Bueno, para explicarlo me tengo que poner en plan personal de nuevo. Hace casi 3 años, en Noviembre del 2023, llevé a mi hijo Risp a la Ciudad de México a ver a Paul McCartney, en el Tour Got Back. Yo ya lo había visto en 2012, y francamente me gustó más el concierto de Guadalajara, pero esa vez era para que él disfrutara la experiencia, y vaya que lo hizo. Pues bien, mi hija Janis, esa que en 2012 les presenté todo orgulloso como recién nacida, ya creció. Ahora tiene 14 años. Está aprendiendo a tocar guitarra, y disfrutamos música en común como los Beatles, Hombres G y Vetusta Morla. Pero también le gusta música más propia, no de su generación, de ella, que le apasiona. No es que sea chica adolescente fan del K-Pop o Boy Bands (que no tendría nada de malo), pero le gusta en particular Harry Styles. No One Direction, Harry, su etapa solista. Me di realmente cuenta cuando saqué los tonos en guitarra, ese simple F – Dm - C, y ver la emoción de su rostro cuando le enseñé cómo tocar Sign Of The Times. Hace unos meses, a la hora de la comida, me dijo tímidamente, casi como resignada de antemano a un “no” rotundo: “Papá, Harry Styles abrió una nueva fecha en la Ciudad de México”. My God, yo ni sabía que tenía fechas planeadas. No es mi tipo de música. No es en nuestra ciudad, por lo que hay que planear un viaje… No le dije que sí. Pero tampoco le dije que no. Y ese día más tarde me puse a checar precios y me di cuenta de que ella lo valía. Su cara cuando le dije que ya teníamos boletos lo fue todo.

Así que nos fuimos a CDMX, tomamos el vuelo el lunes en la madrugada y nos quedamos en un Airbnb cerca del Foro Sol, digo, Estadio GNP (la maldita costumbre!). Un mundo de gente, la mayoría chicas más o menos de la edad de Janis, TODAS con playeras de Harry, acompañadas de sus madres. Una entrada algo caótica, con puestos ambulantes de mercadería pirata donde nos hicimos de una camisa para ella y luego nos arrepentimos de no comprar más. Los boletos eran en gradas, del lado derecho desde una perspectiva viendo el escenario de frente (casi en el mismo lugar donde vi a Paul con mi hijo hace 3 años. Ya no estoy para chutarme un concierto parado desde general, y además tuvo sus ventajas, como se verá.

Llegamos con algo más de una hora de anticipación, y desde arriba veíamos como el inmenso Foro se iba llenando, mientras escuchábamos los últimos temas de Jorja Smith, la encargada de abrir los conciertos de Harry en esta gira, y que interpretó un R&B muy agradable. La primer sorpresa para mí vino desde antes de que el concierto arrancara. Ya me había tocado ver ambientes pre-conciertos muy buenos, sobre todo con Paul, en las que el sonido pone música de los Beatles (que no está en el setlist) o músicos relacionados y la gente corea. Pero este pre fue simplemente espectacular: Ni siquiera eran canciones de Harry o One Direction, sino canciones como “Oye Mi Amor” de Maná que todo el estadio coreó, o “Hasta Que Te Conocí” de Juan Gabriel, o “El Rey” con Alejandro Fernández, que hicieron que se escuchara más el canto que el mismo sonido del estadio. Se sentía como una fiesta. Yo era el colado, pero lo estaba disfrutando bastante.

Harry Styles saltó al escenario con puntualidad inglesa a las 9 en punto. Las luces se apagaron y el estadio rugió y se puso de pie para no volver a sentarse. Harry salió con pantalón gris holgado, una camisa café claro con vivos en azul y su infaltable corbata en café más oscuro. Inició con “Are You Listening Yet?” que es lo más que puedo decir al conocer apenas 2 o 3 canciones suyas. Por ello digo que esto no es una reseña de concierto como el resto de las que he hecho, ya que no entraré en detalles de cada una de las canciones que interpretó, sino lo que me llamó la atención y que merece ser mencionado en un página dedicada al Rock. Harry tiene una personalidad aplastante. No es un divo, sino que tiene una verdadera comunión con sus fans. En todo momento estuvo corriendo a lo largo y ancho del gigantesco escenario montado, no el típico que está al fondo con todos los músicos, sino plataformas con forma rectangular y con un pasillo en medio que le permitía acercarse e interactuar con todo el público ubicado en todo el tercio frontal del estadio. Y mientras hacía esto, cámaras (drones?) muy bien ocultos lo reproducían en las dos pantallas gigantes, pero agregando brillos y efectos de videos de tik tok que resultaban fascinantes. Estos pasillos tenían luces y efectos que encendían conforme el cantante avanzaba. La producción pues, fue extraordinaria para mí, acostumbrado a conciertos de Rock, pero esto eclipsó a Metallica y a Roger Waters que eran los conciertos que más me habían anonadado en ese aspecto.    

En algún punto se soltó la lluvia. No una llovizna ligera, sino un aguacero que parecía que el cielo se caía sobre la ciudad. Las espectaculares luces recorrían el escenario y el público, dando un efecto más dramático a la lluvia. Mientras muchos artistas suspenden o cancelan por el clima, Harry siguió corriendo por todos lados. En algún punto se resbaló, pero no cayó. Y lo que más me llamó la atención: mantuvo a sus músicos resguardados en una especie de domo a salvo del agua. Si algo sé, es lo incómodo de estar recibiendo toques cuando haces un circuito al tocar las cuerdas del bajo o guitarra y acercarte al micrófono. Harry interpretó algunos temas tocando la guitarra en pleno aguacero, casi cegado por el agua, y únicamente sacó a 2 de sus coristas/bailarinas para llevarlas a recorrer el escenario bajo la lluvia en una estudiada coreografía. Casi tras cada canción se detenía a agradecer al público, y recordando que ahora sí era el último de su residencia en México, con cierta nostalgia por despedirse del país y diciendo lo maravilloso que había sido estar acá. La ubicación en las gradas nos permitió mantenernos totalmente secos gracias a los domos superiores.

Cuando dejó de llover, salió a cambiarse (salió después con el mismo atuendo, pero seco, para mantener coherencia visual, que es otro detalle que pocos consideran) y la banda se quedó tocando un tema de One Direction, que al parecer no puede cantar en vivo, pero nada impide que un estadio con 60 mil almas lo haga. Y de nuevo, el rugido de la gente opacaba el poderoso sistema de sonido del GNP. Nunca había entendido como es que los Beatles no se escuchaban en estadios. Pues a 60 años de distancia del último concierto de los Fab Four en San Francisco, al fin lo entendí. Si la gente hubiese querido, el concierto entero hubiera sido un único grito de inicio a fin a pesar de los poderosos sistemas de sonido actuales, pero Harry además sabe mantener el ritmo, dar pausas. Interpretó una balada con pura música de cuerdas, y eso es otro punto, que todos los arreglos eran en vivo, con instrumentos reales. El grupo de violines y chelos regresarían en varias canciones, y sólo hubo un par en que apareció un DJ con ritmos pregrabados.

Los músicos increíbles. Antes del encore presentó a cada uno y la mayor ovación fue para Sarah Jones, la baterista, que además de estar guapísima, destacó con las baquetas haciendo los intrincados beats disco de las canciones bailables y llevando ritmos más pausados en las baladas.

Hacia el final, hizo una pequeña dinámica con su guitarrista, Juan Ariza, colombiano. Harry agradecía por el tiempo maravilloso que estuvo en México y Ariza traducía en broma al español, señalando que explotaba a los músicos, no los dejaba comer ni dormir, o no se sabía sus nombres, causando la risa de la gente. Al final Juan aclaró la broma, le agradeció a Harry por el grupo que había reunido y agradeció por las muestras de solidaridad a Colombia, que esa misma mañana había sufrido un devastador terremoto de 7.4. Harry corrió por todo el escenario gritando en español “Viva México, Viva Colombia, Viva Latinoamérica” y terminó improvisando una canción ahí mismo.

Cerró con sus dos canciones más emblemáticas. Podrá o no gustarte Harry Styles, pero todo buen rockero debe saber reconocer el Buen Pop. Y dentro del Buen Pop hay canciones que trascienden géneros y épocas, como “Beautiful” de Christina Aguilera, “Angel” de Robbie Williams, “Hey Ya” de Outkast, “Uptown Funk” de Bruno Mars. Bueno, me entienden. “Sign Of The Times” entra en esa categoría. Mi hija ya estaba afónica a esas alturas, pero ver su rostro mientras iniciaba la canción fue algo verdaderamente mágico. El tema es sencillo, pero poderoso, y la voz va llevando lentamente al clímax para volver a los sutiles pre-coros en falsetto. Es una gran canción. Y el cierre definitivo fue “As It Was” con ese pegajoso riff de piano eléctrico, Harry corriendo por todos lados y el estadio entero en una fiesta total. Al terminar, Harry y sus músicos hicieron caravana, mientras fuegos artificiales iluminaban el cielo. Si acaso me quedé con ganas de escuchar “Kiwi” que es una de las 3 rolas que conozco y la más rockera de su repertorio.

No es que fuera predispuesto a sufrir o a pasar un mal rato. La cuestión es que NO creí que fuera a DISFRUTAR tanto de un concierto de un artista con el que no estoy muy familiarizado. Sin embargo, salí de ahí no sólo contento, sino con un enorme respeto. Este chico sabe muy bien lo que hace: Compone sus canciones, las interpreta en guitarra y piano, está a cargo de los detalles de los arreglos, tiene buena voz, baila y es todo un showman. Y es un tipo muy sencillo, muy profesional, con respeto a sus músicos y a su público, eso no es algo que se pueda actuar o fingir.

Al final creo que todo mundo salió feliz. Para mí, ver la cara de satisfacción de Janis era más que suficiente. Fue de esos momentos de padre e hija que no se nos va a olvidar, junto con los siguientes días en que recorrimos la ciudad. Pero sí, este viejo rockero que entró con playera de Pink Floyd disfrutó sobremanera del concierto, y entendió porqué Harry Styles puede llenar 6 noches el Estadio GNP, y hubiera podido agregar 1 o 2 fechas de haber querido. Y eso es MUY difícil de lograr…

Incluso para ídolos del pop.

Por Corvan

15/Ago/2026

WhatsApp Image 2026-08-15 at 1.41.24 PM.jpeg
  • Instagram
  • Facebook
  • YouTube
  • TikTok

© 2023 by Top Talent Booking. Proudly created with Wix.com

  • Facebook Basic Black
  • YouTube Basic Black
  • SoundCloud Basic Black
  • Twitter Basic Black
bottom of page