La Caverna
Rock & Letras
BLUR (Álbum, 1997)
Artista: Blur (C)
Fecha de Grabación: Jun – Nov ‘96
Fecha de Lanzamiento: 10 de Febrero de 1997, UK
Discográfica: Food
Productor: Stephen Street & Blur
Calificación: 7.5
Era: Brit Rock (1991-???)
Subgénero: Brit Rock (1991-1998)
Mejor Canción: Beetlebum
Canciones: 1) Beetlebum; 2) Song 2; 3) Country Sad Ballad Man; 4) M.O.R.; 5) On Your Own; 6) Theme From Retro; 7) You're So Great; 8) Death Of A Party; 9) Chinese Bombs; 10) I'm Just A Killer For Your Love; 11) Look Inside America; 12) Strange News From Another Star; 13) Movin' On; 14) Essex Dogs.
Decía algún filósofo del fútbol (Menotti?) cuando le preguntaron el porqué había hecho cierto cambio de jugadores en un partido importante: “En la vida como en el futbol, todo cambio es hecho con la misma intensión: Mejorar”. Sin duda en la música debe ser lo mismo. Pero hay otro dicho de algún otro filósofo anónimo: “De buenas intensiones está lleno el infierno.” Estoy seguro que cuando una banda quiere dar un giro, no está pensando “voy a dejar de hacer el tipo de música que hacía para hacer algo peor”. Al menos los buenos, los mediocres quizá pien$en en otra$ co$a$. También ocurren esos giros cuando llegan a su obra cumbre y se dan cuenta en una buena autocrítica que ya no pueden superarse, pero tampoco quieren repetirse. La opción es buscar un cambio. O cuando llevan un buen rato cosechando éxito con un estilo, pero se dan cuenta que un disco más en el mismo tenor daría al traste con todo, quedarían encasillados, e incluso se sienten ya incómodos, por lo que se deciden a asumir el riesgo.
Pero lo dicho, no todo cambio es bueno, aunque quizá sea necesario. Es el caso del disco epónimo de Blur, que empieza bien, muy bien, pero se va cayendo a pedazos conforme más avanza. La banda da un giro, alejándose del Brit Rock, pero no salen tan bien librados en el intento. No se nota una dirección, y parecen estar americanizándose y retrocendiendo en lugar de ahondar en un sonido propio. No me malentiendan, se sigue sintiendo el estilo de Blur, las guitarras y la inconfundible voz están ahí. Pero hay algo que ha cambiado en la esencia de las rolas, se van perdiendo los ganchos, las melodías no son tan fuertes, algunos riffs suenan genéricos, algunas rolas se sienten forzadas por primera vez en su discografía, y a final de cuentas la sonrisa de entusiasmo que nos dibujan las primeras rolas se va desvaneciendo en una mueca de desencanto conforme transcurre el disco. Es decir, todos esperábamos un cambio en Blur a esas alturas… pero no éste.
Supongo que el Blur refleja el estado de la banda en esos momentos. Para inicios del ’96, la banda estaba exhausta por la enorme gira del Great Escape, que los había puesto como ídolos europeos, aunque aún eran ignorados en Estados Unidos. Coxon estaba al borde de un colapso nervioso, y además resentido con sus compañeros: con Alex James por su estilo de vida de padrote y mujeriego, y con Damon Albarn por el control creativo y de imagen cada vez más férreo que imponía al grupo. Graham empezó a tener problemas con el alcohol, y empezó a escuchar guitarristas estadounidenses porque estaba algo harto del Brit Rock. En Febrero del ’96 Coxon y James no asistieron a una presentación playback para la TV italiana en el Festival de San Remo. No se sabe si no fueron como protesta por el playback o por presiones internas, pero el caso es que para la presentación fueron “reemplazados” con una imagen de cartón de tamaño real de Graham y con un miembro del staff de la banda que con trabajos podía agarrar el bajo de Alex. Quizá como la burla que hiciera Muse, también en la TV italiana como protesta al playback, fuera una simple broma, pero tal vez fuera una representación de la ruptura interna que vivía el grupo entonces.
Por otro lado, The Great Escape había sido un éxito europeo, pero opacado por el Morning Glory de Oasis, que ganó cuádruple platino en USA. Los Gallagher se convirtieron en héroes británicos provenientes de la clase trabajadora, y la percepción en Inglaterra era que Blur no eran auténticos representantes de la clase media, sino wannabes. Por unos meses, Blur, y en particular Albarn, fueron atacados duramente en los medios británicos, reprochándoles precisamente ese anglocentrismo por el que anteriormente eran considerados héroes. Quién los entiende?
Toda esta presión, además de los pleitos con su novia Justine Frischmann de Elastica, hizo que Damon comenzara a experimentar con heroína. Aunque en un principio Damon estaba molesto por las nuevas influencias musicales de Graham, pronto se dio cuenta de que necesitaban un cambio, y que quizá estaba en esos sonidos lo-fi con los que Coxon jugueteaba. Podría seguir eternidades escribiendo lindas melodías al piano describiendo el estilo de vida hartoso del clasemediero británico promedio, narrando sus frustraciones en tercera persona, como Tracy Jacks o Dan Abnormal, pero no era lo que necesitaban en lo personal, ni para salir de esa crisis, tanto en su país como en USA donde aún no los pelaban. El Brit Rock había sido un chispazo aún más afímero que el Grunge, y necesitaban cambiar.
Las grabaciones empezaron en Junio del ’96 en los estudios Mayfair de Londres, y posteriormente se irían a Islandia a terminarlo, para alejarse de los medios y el hostil ambiente inglés. Después de un inicio un poco tenso, los chicos se soltaron y las sesiones empezaron a fluir. Por primera vez entraron al estudio prácticamente desde cero, sin material preparado, y por primera vez empezaron a palomear en las sesiones para ver qué salía. Esto dio con canciones relativamente “experimentales” pero que en el fondo no dejan de ser eso, jams, y dejan mucho qué desear. Por otro lado, Damon le dio mayor libertad a Coxon de experimentar. La guitarra está suelta, sucia, con un montón de efectos… diría que desbordada. A veces Coxon da la impresión de querer sacar tantas ideas que no sabe cómo plasmarlas, suena desordenado, sin dirección, muy distinto a la tremenda lucidez y genialidad que mostrará echándose el 13 a los hombros. Damon también cambia un poco en el aspecto lírico, sonando esta vez más personal. Dave diría que las letras del Blur le llegaban mucho más en el plano personal que las de todos los discos previos, en las que eran más bien una caricatura de la sociedad inglesa. Por otro lado, a pesar de que Coxon tuvo más libertad, Albarn mantuvo un férreo control, teniendo la última palabra en cualquier detalle. En el próximo disco, tras su desmoronamiento personal y creativo, cedería prácticamente todo el control a Coxon.
El Blur no sería un trancazo a nivel europeo, al menos no como The Great Escape, pero en cambio, fue su boleto de entrada en USA, siendo su disco de más éxito. En parte debido a “Song 2”, que pasaban cada 5 minutos en MTV y que era una parodia y burla guitarrera al Grunge. Pero en sí, el disco tiene muchos altibajos. Para mi es una mitad que amo y una mitad que odio, no necesariamente en ese orden, algunas rolas intercaladas, algunas que también podrían estar en rojo y otras más que también podrían estar en azul, pero en general el disco es mucho mejor en su primera mitad, y se va cayendo hasta el desastre total de la última rola.
El disco arranca con “Beetlebum” con esa deliciosa guitarra arañada, y el riff elástico de antología. Podría ser mi rola favorita de Blur, saben? Esta canción reúne todos los pros de la banda, con la genialidad de Coxon bien dirigida, guiando la canción con una guitarra ligeramente más distorsionada de lo normal, pero sin volverse loco, y un riff enorme recorriendo los trastes de manera exquisita. Alex James espejea gran parte dicho riff para luego despegarse y dar profundidad con sus figuras. Dave es preciso con los tiempos, manejando la tensión y llevando los parones en los momentos perfectos. Y Damon con una melodía para levantarle una estatua, desde los versos, los estribillos, la pegajosa coda… todo funciona. Quizá por ello todo mundo asumió que era un tributo beatle mejor que cualquier rola de los Gallagher, con ese ritmo semilento, lleno de vaivenes, las armonías de los coros, la guitarra acústica al fondo, y en general ese aire que combina majestuosidad con sencillez, tan difícil de lograr. Una canción perfecta. Salvo un detalle: No es un tributo beatle. George Starostin en su review dice que mataría por saber qué significa la letra, que en apariencia dice todo y nada. La verdad es que es sobre la adicción de Albarn y su novia Justine a la heroína. En la jerga junkie, “Chasing the beetle” significa inhalar el humo de la heroína para agarrar el subidón. Y entonces, si a esa canción divertida e inocentona le cambian cada “beetlebum” por “heroin”, da un brutal giro de 180 grados. Y se entiende porqué la majestuosa coda inicia como un ensueño se va volviendo cada vez más cargada, como una pesadilla, llena de voces, efectos, monstruos sonoros y acaba de golpe. Y cobran sentido frases que parecen al azar, como “You beetlebum just get numb, Now what you've done Beetlebum” o “She turns me on, all my violence is gone, Nothing is wrong, I just slip away and I am gone” y se convierte en un grito de auxilio desesperado y devastador de Damon Albarn, quizá su canción más personal con Blur. No, no es en definitiva un tributo beatle. Es Damon pidiendo auxilio justo antes de partirse en pedazos.
Siguen los ciento veintiún segundos más controvertidos de Blur. “Song 2”, una joya o una porquería? Para empezar es un título por demás inesperado. “Cómo llamamos a la canción dos del disco? Ehmmm deja lo pienso… qué tal Canción 2!!!” Y siguiendo esa misma premisa, Coxon subió su fuzz al nivel 12, e hizo un círculo que repite infinitas veces durante esos 2 minutos, sólo que con diferentes efectos. Y ese ridículo “Whoo Hooo!”???? Qué se creen? Homero Simpson? Y las letras???? Qué diablos quieren decir con “When I feel heavy-metal, And I'm pins and I'm needles” Qué le pasó al rock inteligente y anglófilo que solían hacer? Es que así pretendían por fin pegar en Estados Unidos??? Bueno, esa es la postura típica de los haters, y vaya que hay muchos. El problema es que se tomaron la rola en serio, y los pros de la canción son precisamente esas quejas, pero vistas desde la perspectiva de la burla y una tonelada de sarcasmo que los chicos metieron al a canción.
Empezó con Coxon parodiando todos y ninguno de esos riffs de rock americano underground con los que andaba clavado por esas fechas, y hay que aceptarlo, es un señor riff por la manera que le cambia todo simplemente pisando el pedal. Damon estaba en una postura de “Pues si nuestras rolas no pegan en USA, que se jodan” y empezó a agregar letras estúpidas y burlonas al infeccioso riff de Graham. Y empezaron a palomear. Aun no había estribillo, y la leyenda dice que Alex estaba todo emocionado y empezó a gritar “Yujúuuu, Yujúuu” que derivó en los “Whoo Hooo’s”. Y así salió una parodia, en donde realmente se están burlando de las rolas simplonas guitarreras grungeras que estaban de moda en USA, más bien ya pertenecientes al post-grunge. Y en ese sentido es una maldita joya, porque lo hacen muy bien. Se americanizan, pero con toda la intención de ridiculizar los clichés. Y está llena de ganchos, cada uno de los 121 segundos tiene un gancho adictivo, desde el beat con que entra Roundtree, la guitarra sin efecto con que entra Coxon y luego le mete la distorsión y el cambio es como si una presa se desbordara, la melodía entrecortada de Damon, los famosísimos “Whoo-Hoo’s”, el breve solo, y mi parte favorita, cuando Albarn canta “It's not my problem, It’s not my pro-BLEMMMMM” (ayer mismo casi se lo escupo a un usuario que me estaba sacando de quicio, pero me contuve). Dos minutos. Dos versos, Dos estribillos, dos puentes y dos toneladas de actitud. En todos los discos oficiales en los que aparece siempre es el track 2. Por cierto, el título era el nombre de trabajo, porque fue la segunda rola con la que arrancaron las sesiones. Simplemente nunca le agregaron uno oficial, y también da cuenta de la seriedad con la que se lo tomaron. Para los haters, el hecho de que ésta exquisita burla haya sido tomada en serio por todo Estados Unidos y que de repente se haya vuelto por un verano en el himno no oficial dela nación, sonando mañana, tarde y noche en radio y TV, no es culpa de Blur. Lo que sí es su culpa es que sea tan endiabladamente pegajosa como para convertirse en tal vez su canción más representativa (al menos fuera de UK) y en uno de los himnos de la generación de los 90’s. A final de cuentas, cuando Damon vio como la canción subía como la espuma y arrastraba consigo al LP en Estados Unidos, debió haber sonreído cínicamente y repetido “It’s not my pro-BLEMMMM” con un Alex gritando al fondo “Whoo Hoo”. No, no es la mejor rola de Blur, pero que arroje la primera piedra aquél que se atreva a decir que no está en su top ten de la banda.
Continuamos con “Country Sad Ballad Man”, una canción rara, incluso para Blur. Inicia con un efecto de cuerdas tensándose, rechinando, y luego entra el riff perezoso, adormilado, con la guitarra ligeramente sucia y Coxon haciendo un montón de ligeras variaciones. Damon canta una línea en su peculiar tono medio y nasal, y otra en un raro falsetto. La canción tiene un aire enrarecido, ligeramente psicodélico, que me recuerda vagamente “I’m Only Sleeping”. Y la letra va en el mismo tenor, sólo que esta vez en lugar de que Damon hable de “cierto tipo de clase media”, habla de sí mismo, de cómo quiere dormir todo el día, no ha llamado a sus amigos porque perdió los números, se desvela viendo tele, y simplemente está echando su vida a la basura. Al 3:30 parece que la rola acaba, pero regresa Albarn con un grito desgarrador y retoman la rola con hartos decibeles. Un tema agridulce, en el que se siente también cierta influencia de la heroína. Hay ganchos, y en general me gusta, es de las que están medio tintándose en rojo, pero por momentos me resulta algo estridente con los falsettos y casi 5 minutos me parecen un poco excesivos.
Luego está “M.O.R.”, que supongo que surgió de estar palomenado en estudio “Boys Keep Swinging” de Bowie, ya que es una copia al carbón en el aspecto musical. Bueno al menos se tomaron la molestia de agregar a Mr. Bowie y Brian Eno en los créditos. Y aunque la secuencia de tonos es igual incluso en el estribillo, Coxon le da su toque peculiar con el excelente trato de guitarra, (aunque por momentos nuevamente suena demasiado estridente, como el “requinto” al minuto 2) y Damon hace lo mismo con su estilo vocal y las armonías que responden a cada verso, imprimiendo su sello. La letra nuevamente habla sobre los problemas personales de Damon: “It's automatic, I need to unload, Under the pressure…” (otra referencia a Bowie?) y de su relación con Justine cayéndose a pedazos: “Here comes a low, I'm a boy and you're a girl”. No es mala, tampoco es buena, y no creo que nadie la tome como una canción representativa. Digamos que es un justo promedio del disco, con la banda llena de ímpetu, pero a mitad del camino.
“On Your Own” mejora bastante, sin llegar al nivel de las primeras dos. Un riff crujiente, que remata con efectos tremolados como espaciales y un remate en fade out, un como “Piuuuuung”. Damon recuerda cómo hacer buenas melodías que por sí mismas y los coros hacen buenas armonías y funcionan como ganchos (chequen los nananás del 2:50). En toda la canción hay una especie de tensión que no alcanza a reventar, y Dave va simplemente marcando el tiempo con el bombo la mitad de la rola, entrando en ritmo hasta el 2:05. La voz de Damon va sonando cada vez más desesperada. Y no es para menos, la rola es otro canto angustiante, aunque en los versos vuelve a caer en la vieja costumbre de hablar de “un tipo que conocí”. Todo es estribillo es demoledor, y mi recomendación es darle una buena oída y leída, no lo transcribo todo porque es largo, pero sirva el remate “And we'll all be the same in the end, Then you're on your own”. Me gusta su aura experimental, el constante trabajo de guitarra y los flirteos electrónicos que esta vez se combinan de buena manera con la atmósfera, que inicia juguetona y festiva y nuevamente termina algo asfixiante, con todo el propósito de.
Qué diablos es “Theme From Retro”??? En qué estaban pensando? Quizá hubiera sonado bien en el UFO Club interpretada por Pink Floyd en 1967. O en el Soundtrack de una película del Santo y Blue Demon contra las momias en Acapulco. Pero Blur? Es un palomazo instrumental con sintetizadores como instrumentos principales, supongo que tocados por Coxon. Pero no van a ningún lado. Y qué es eso que grita Albarn con tanto eco? Bueno, si se entendiera algo dejaría de ser instrumental. Hay quien dice que es un preludio experimental de lo que vendría en el 13. No! Esto es relleno, y del feo.
Afortunadamente sigue la preciosísima balada “You're So Great”, interpretada enteramente por Graham Coxon. Su voz suena extrañamente similar a la de Damon, algo disimulada por estar grabada en lo-fi, como si estuviera puesta a través de un viejísimo reproductor de acetatos. De hecho la mezcla es muy curiosa, la guitarra acústica y su cálido rasgueo es lo único que suena cristalino, pero el solo eléctrico al 1:10, de los mejores del disco, por cierto, también tiene ese efecto polvoriento. Coxon canta en forma un tanto lejana, pero emocional. Y curiosamente la letra no tiene que ver con esa belleza y minimalismo instrumental, sino que habla de una noche de insomnio, medio borracho, medio crudo, con la obligación de levantarse con té y café. Uno de ls pocos vestigios de Brit Rock del álbum. Y por otro lado, es la prueba de que Graham estaba en un gran momento creativo, ya que por sí mismo es capaz de armar una canción entera y de gran manera, aunque en otras rolas aún no supiera direccionar esa creatividad.
Sigue “Death Of A Party”, con una atmósfera lenta, depresiva, combinando la guitarra con sintetizadores con lejano sabor a marimba, y algunos efectos electrónicos (es batería sintetizada?). Guitarras crujientes que ceden protagonismo al sintetizador, que suena como de una cantina del viejo oeste, pero del futuro. Lo mejor acaso son las figuras de Coxon en el estribillo y el remate del mismo: “Go to another party and hang myself, Gently on the shelf”. El efecto de la guitarra en los versos es buenos, pero termina siendo un poco cansino. Termina siendo otra rola promedio. Es curioso, “Song 2” siempre me saca una sonrisa y me energetiza por más deprimido que esté. Ésta rola tiene exactamente el efecto contrario. En general, le hace honor a su nombre, igual de deprimente, aunque le doy el mérito de que tiene toda la intensión de.
“Chinese Bombs” suena a eso, precisamente. Blur intentando sonar Punk? O intentando parodiar al Punk? Bueno, ya vimos que incluso para burlarse hay que tener gracia. Y esta no la tiene en absoluto. Es como si estuvieran asesinando una sierra eléctrica. Ni siquiera el hecho de que dure menos de minuto y medio justifica esta abominación. Desgraciadamente a partir de aquí el disco empieza a hacer agua a borbotones, y no hay quien lo salve.
Con “I'm Just A Killer For Your Love” es como si escucháramos “Death of a Party” pero sin lo poco cool que tiene ésa. Es depresiva, con un beat monótono, Coxon abusa del fuzz (esta vez parece una aspiradora yendo y viniendo debajo del sofá) y efectos que no van a ningún lado, y Damon exagera con el falsetto que por momentos llega a ser taladrante. No señores, esto no es un adelanto del 13, es un adelanto del Think Tank.
“Look Inside America” es un respiro hacia el final del disco, con el grupo hacienda otro lejano acercamiento al Brit Rock. De hecho las armonías son preciosas, nuevamente con reminiscencias beatlescas, bellas armonías, arreglos de cuerdas con tintes barrocos, un increíble puente instrumental de ensueño con arpa incluída… Damon canta de una forma emocional y clara, carticaturizando la clase media, pero esta vez la estadounidense, con una ironía simplemente exquisita: “Good morning lethargy, Drink pepsi is good for energy” o en el pegajoso estribillo “Looking for America, With its kooky nights and suicide, Where the TV says it's alright, Coz' everybody's hung up on something or other”. Realmente me sorprende que éste haya sido el disco con el que pegaron precisamente en Estados Unidos, pero bueno… Esta es otra de las que están ligeramente ruborizadas, tendiendo al rojo.
Luego viene “Strange News From Another Star”, otro jam perezoso, de tintes espaciales, con el teclado tremolado. Letras pesimistas, depresivas, acorde a la rara instrumentación. Me parece un jam sin demasiada dirección, y a estas alturas Damon ya ha dejado más que claro que se encontraba deprimido y con una sensación de aislamiento. No es mala del todo, pero la anterior podría marcarse en rojo, ésta tiene tintes azulosos.
Con “Movin' On” recobran un poco la energía y la predominancia de guitarras, pero éstas se vuelven muy machaconas, repitiendo ese riff una y otra vez. Y Damon vuelve a cantar con un efecto de caja de cartón en el que no se le entiende nada. El solo es horrible, es casi como los de Damon en el Think Tank. Una especie de Garage Rock sin demasiada dirección ni más intensión que agregar casi 4 minutos al disco.
Y “Esexx Dogs” es aún peor. Un horrible jam de más de 8 minutos con el que nos torturan. Un beat descuadrado, el bajo con un efecto electrónico, Damon cantando en un tono gravísimo e ininteligible, sin atisbo alguno de melodía, Coxon metiendo efectos sin ton ni son… nefasto. Es el “Revolution #9” de Blur y no tenía razón de ser, más que confirmar el tremendo bajón de la segunda mitad del disco.
En fin, es un disco tremendamente disparejo, mostrando por un lado los puntos fuertes de Blur (melodías, guitarras, letras, armonías), aunque se distanciaran de su estilo; pero por otro lado, muestra también el lado más conformista, flojo, y carente de ambición de la banda, como cuarteto, al menos.
Sé que a algunos les brincará la calificación y la considerarán demasiado baja. Después de todo, es el disco con “Beetlebum”, el disco con el que la rompieron en USA. De hecho, el disco por el que la mayoría conoce al grupo. Sip; y no me malentiendan. La calificación que le doy es como fan acérrimo de Blur, como alguien que en su adolescencia se peleaba con las decenas de oasisfans alegando que Blur era infinitamente superior a pesar de que la fama era desproporcional, como alguien que los consideraba una de las mejores bandas de los 90’s desde entonces, y no cuando se volvieron de culto en los dosmiles... Y por lo mismo, hay que decir que se quedaron a medias en este intento, que tenían mucho más potencial, o que al menos pudieron haber cortado todo el material apestoso y dejar un disco mucho mejor de unos 40 minutos, en lugar de casi la hora que abarca el Blur.
Afortunadamente se reivindicarían con esa subestimadísima obra maestra llamada 13, pero esa ya es otra historia.
Por Corvan
11/Jul/2013
Letras de El Traductor De Rock

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