THE ROLLING STONES
“She just can’t be chained
to a life were nothing’s gained
or nothing’s lost,
at such a cost”
"A"
INTRO EDITADA Y MEJORADA
Década Principal: 60's, 70's
Eras Principales:
Rock & Roll II, Early Sixties (1960-1966)
La Psicodelia (1966-1969)
Hard Rock (1968-???)
La Gran Transición (1970-1980+)
Miembros Clave:
Mick Jagger: Vocalista
Keith Richards: Guitarra rítmica y líder
Brian Jones: Guitarra rítmica y líder, sitar
Charlie Watts: Batería
Bill Wyman: Bajo
Mick Taylor: Guitarra Líder
Ronnie Wood: Guitarra rítmica y líder
Canciones Clave:
Jumping Jack Flash, Paint It Black, Gimme Shelter, You Can't Always Get What You Want, (I Can’t Get No) Satisfaction, Sympathy For The Devil, Ruby Tuesday, Brown Sugar, Wild Horses, Let It Bleed, Angie, Let's Spend The Night Together, She's A Rainbow, Tumblin' Dice, As Tears Go By, Under My Thumb, It's Only Rock & Roll, Honky Tonk Women, Child Of The Moon, Get Off Of My Cloud, Street Fighting Man, Miss You, Sister Morphine, Midnight Rambler, Mother's Little Helper, Heart Of Stone, You Got Me Rocking, Stray Cat Blues, Start Me Up, Lady Jane, Shine A Light, Have You Seen Your Mother Baby, Out Of Time, Can't You Hear Me Knocking, 2000 Light Years From Home, Love Is Strong, Happy, Rocks Off, Beast Of Burden, Hang Fire, Anybody’s Seen My Baby, Moonlight Mile, Waiting On A Friend, Fool To Cry, Saint Of Me, Monkey Man, Streets Of Love, Out Of Control, I'm Free, Doom And Gloom.
Link a La Lista de Spotify de La Caverna de Las Mejores Canciones de Los Rolling Stones
Señoras y señores: sus Satánicas Majestades, The Rolling Stones!
Esta fue la segunda banda que descubrí, inmediatamente después de los Beatles, y parece que mis gustos tuvieran una tendencia cronológica. Lo cierto es que ese casette (original ahora sí) que compré en unas vacaciones de verano en Ciudad de México, me dejó anonadado. Se llamaba 16 Éxitos de Oro, una grabación que se editó solo en México e incluía los hits de los años en London Records, sólo canciones de los 60’s. Y tanta energía y sonoridad contenida en 50 minutos me tuvieron babeando por semanas. Aún hoy conservo la cinta, (ya desmagnetizada, pero ahora en 2026 ya lo tengo en LP!) y, aunque después descubrí los años post-Jones, algunas canciones tremendas de los 70’s, sigo quedándome con la frescura, los riffs, lo pegajoso y lo original de los Stones sesenteros.
Recuerdo que cuando escuché Jumping Jack Flash me parecieron que al momento de grabarla debían ser la banda más compenetrada y más cohesionada sobre la faz de la tierra. Pobre chiquillo ingenuo, no sabía nada de rock. ¡Pues NO! Hoy día sigo escuchando Jumping Jack Flash y se me siguen erizando los vellos de la nuca y me sigue pareciendo la perfección de una banda hecha rock.
Los Rolling Stones fueron considerados la antítesis por excelencia de los Beatles. No sé si sea cierto eso de que en USA te preguntaban si eras pro-Beatle o pro-Stone y te encasillaban por tu respuesta. Los Stones simplemente tomaron sus influencias de un Blues y Rythm & Blues mucho más negro que el Rock & Roll de los Beatles, con un sonido más cercano a las raíces. El fenómeno de los buenos VS malos viene quizá de otra coincidencia: cuando los Beatles fueron rechazados por DECCA y a los meses tenían 5 canciones en los primeros 5 lugares de Billboard, la disquera buscó desesperadamente una banda con la que pudiera competir… y por el barrio iban pasando precisamente Jagger y compañía.
Sucede que más que una rivalidad natural, fue una rivalidad mercadotécnica, acentuada por la característica natural de la música más agresiva y de las letras (consciente o inconscientemente) más provocativas, e incitada también por las notas internas en sus discos, escritas por su manager Andrew Loog Oldham. Su música suena muy revolucionaria para su época. Hoy podemos escuchar su álbum debut y reír del sonido, pero en su momento era algo que ninguna banda que no fuera en un bar perdido en los suburbios había hecho. Esa primera música tiene una fuerte carga de antro de mala muerte, olor a whisky, sudor y nicotina, e incluso canciones como King Bee o Walking the Dog, tienen una fuerte connotación sexual tanto en el slide de la guitarra como en las letras y la entonación (por no hablar de I Just Want to Make Love To You, que con el simple título provocó censura), algo que no creo haber encontrado en discos anteriores a ese.
Si DECCA y Oldham les colocaron el papel de niños malos, no parecen haberse incomodado en absoluto con ello. Al contrario, lo explotaron haciendo más ruido, gritando más, dejándose el pelo más largo, haciendo arreglos más intrincados que cualquier otra banda y, no contentos, haciendo letras a los que cualquier padre de familia no sólo consideraba peligrosas, sino que prácticamente les llevaba lavar los oídos a sus hijos rebeldes que se atrevían escuchar esa infernalidad, caso que no ocurría con los Beatles.
Sin embargo, los Stones sobrevivieron a esa supuesta rivalidad y crecieron mucho más allá de ella. Digo supuesta porque ahora es de todos sabido que nunca existió. Prueba de ello es que fue Harrison quien les recomendó ir a Decca, y que los de Liverpool les regalaron I Wanna Be Your Man, que los Stones la retoman y la convierten en otra de sus canciones peligrosas y provocativas. Ese “regalo” de los Beatles les significaría a los Stones su primera entrada a los rankings, y fue su boleto de oro para salir del sótano londinense en el que se apeñuscaban para vivir y ensayar. Y sí, recientemente ha habido dimes y diretes entre Paul y Mick sobre cuál banda es más grande, pero también es cierto que en 2023 Paul contribuyó el bajo y coros en Bite My Head Off (y supuestamente habrá otra colaboración en el Foreign Tongues, que está por lanzarse), y ya había precedentes en el Rock & Roll Circus del ’68, cuando Keith tocó el bajo en Dirty Mac con John al interpretar Yer Blues, aunque esas grabaciones no salieron a la luz hasta los 80’s. Una colaboración Beatles-Stones hubiera sido imposible si no existiera alguna camaradería y amistad.
Y al igual que los Beatles, los Stones no se quedaron estancados en dos o tres ritmos, sino que se atrevieron a explorar mientras imponían tendencias, llegando a abarcar una cantidad impresionante de géneros y estilos tanto en los 60’s como en los 70’s. Ya después se convertirían en una banda dinosáurica pero esa es otra historia.
Los Rolling tuvieron un par de años para darse a conocer con su Rythm & Blues, tuvieron una transición asombrosa en un solo disco, el Aftermath, para después lanzarse de lleno a la exploración psicodélica en la época del Flowers, Buttons y el menospreciadísimo Satanic’s Majesties. A partir de ahí se metamorfosearían constantemente, logrando incursionar al Hard Rock, a un blues más puro, a los ritmos latinos, al country, gospel, y posteriormente hasta a la onda disco, etc. Esto, sin dejar nunca (seguimos hasta el ’75, bueno, quizá ‘78), esa esencia inconfundible que hace reconocible cualquier canción suya.
Los Stones representaron quizá la parte más violenta de la revolución musical de los 60’s. Los Animals también eran unos salvajes en el escenario, pero sus letras nunca llegaron a ese nivel. Incluso por esas primeras épocas, la aún hoy archisonada Satisfaction (cuya importancia lírica generalmente nos pasa desapercibida) fue un bombazo, ya que fue la primer canción en que, poniéndose la camiseta de una generación entera, gritaba con la rabia más profunda: “No estoy satisfecho!” Y eso un año antes de que tronara el show de Vietnam. Y cuando los Beatles sacaban cosas como Sexy Sadie o Revolution 9, ellos llegaban, decían “quítense que ahí les voy” y se atrevían a entonar Symphaty for the Devil o Honky Tonk Woman.
Mientras Dylan, Lennon y compañía parecían estar llamando con su música a los jóvenes para buscar nuevos horizontes y proponer un nuevo orden, los Stones hacían su protesta atacando de frente al viejo sistema, criticándolo sin rodeos y más bien escupiéndolo a la cara, queriendo derrumbar el sistema de tajo. “What a Drag it is Getting Old” rezaban, aunque más tarde se olvidaran de ello a conveniencia. Y es esa actitud, además de las geniales piezas de música, las armonías y melodías de Keith y Brian, los arreglos, los riffs… todo lo eso los han llevado a ser considerados por una inmensa mayoría como la segunda banda más influyente de todos los tiempos... Aunque odio esas etiquetas, y menos mal que nunca se han podido poner de acuerdo con la tercera.
Otro punto a favor de los Rolling, o a su creatividad, es que no tuvieron ningún George Martin. Por supuesto que hubo arreglistas, pero nunca nadie tan decisivo en el aspecto musical como el apoyo que tuvieron los Beatles en su productor. Es decir, el aspecto creativo recaía únicamente en ellos, Jagger y Richards en la composición y Jones en los arreglos (mientras duró). Es por ello que la idea de banda compenetrada que me llegó cuando los escuché por primera vez tiene sus dosis de realidad. Jagger y Richards eran (son) una verdadera simbiosis como compositores, y en la mayoría de las canciones realmente compartían pluma y autoría. Para sorpresa de muchos, Keith tiene una biblioteca enorme, y para sorpresa aun mayor, parece haber leído la mayoría de su contenido, por lo que el mito de que el sólo hacía la música es eso: un mito. Creo que el mayor peso en la composición recae en él, pero también Mick aporta bastante, y buena parte de su ira y sarcasmo se hacen notar.
Desde luego, Brian Jones jugó el papel de arreglista que Sir George Martin tenía con los Beatles. Pero no sólo eso, sino que hacía una mancuerna extraordinaria con Keith en las guitarras. Sobre todo en la primera época, con los Stones se notaban dos guitarras muy poderosas, a veces respondiéndose, a veces llevando el ritmo, pero no siendo un simple acompañamiento como en muchos otros grupos, intercambiando el lead a veces en la misma canción. Brian tenía un alma bluesera y unos requintos que a mí me saben secos y desérticos, pero en un muy buen sentido… ¿Cómo decirlo? Jones no era un virtuoso, pero le daba a las canciones un aura entre primitiva y moderna, entre bar de Nueva Orleáns y lo más revolucionario del momento: Una desnudez glamorosa. Sería injusto no mencionar a Ian Stewart, tecladista y sexto miembro no oficial de la banda, y por lo mismo, muy poco conocido. Pero muy importante en las consecuencias del sonido.
Regresando a Brian Jones, nunca fue el cerebro de la banda, ese rol le tocó desempeñarlo a Keith. Mick era la cara, el front-man que acaparaba miradas. Brian era quien ultimaba las canciones, quien le daba el toque final a ese armazón hecho para proporcionarle su esencia. Nunca apareció como autor de ninguna canción, sin embargo, no se puede negar que los Rolling tuvieron tres etapas, y que la más brillante fue la primera, con él en sus líneas, y para muestra sólo búsquense alguna recopilación con toda la historia de la banda a ver cuántas rolas de los 60’s acaparan el disco.
Por ahí del 66 Brian comenzó a hacerse cargo de nuevos sonidos. Me es imposible escuchar Paint It Black en la versión en vivo de las últimas giras. Es un remedo de la original sin un sitar que le de nuevas dimensiones, sin una brillantez y negrura al mismo tiempo (Aunque en el Ole Tour del 2016 hicieron un arreglo de guitarra MUY semejante al sitar y lo han mantenido desde entonces). Sobra decir que es una de mis canciones favoritas, aunque como con los Beatles, para decir mi canción favorita de la banda tendría que citar al menos 10.
Bueno, regresando al tema, del periodo psicodélico (1967) que fue el único comandado por Brian, destacan la hermosísima Ruby Tuesday, la extravagante Dendelion, She’s a Raibow y Let’s Spend the Night Together, que no es psicodélica ni por error, pero es de la época. Sin embargo, en los tres LP’s y sencillos de ese año hay auténticas joyas que nunca han sido valoradas como deberían: Mothers Little Helper (vuelve el sitar), Child Of The Moon, We Love You, etc…
En el 68 vuelven al blues y al rock seco y arenoso. Jones, ya sumido en las drogas y el aislamiento, empieza a perderse musicalmente tras la lumbrera que fue. ¿Que qué hubiera pasado con Los Stones si Brian no hubiera muerto? NADA. Nada que no haya pasado. Brian se ahogó en las drogas y en la depresión, literalmente, dentro de su alberca (Extra, Extra! Ya aceptaron que fue asesinato!), cuando ya tenía un par de meses oficialmente fuera de la banda y un par de años prácticamente como músico de estudio. Brian no pudo adaptarse a los cambios, no podían tocar siempre como él quería, puesto que los cambios en la música y época así lo requerían. Cierto, la época más brillante musicalmente (en todos los aspectos) fue en la psicodelia del ’67, pero ¿Se imaginan si la misma corriente se hubiera extendido durante diez años? ¿Se imaginan a los Stones sin Let it Bleed? Nop. De lo bueno, poco. Y Brian se murió, o lo murieron.
Ahí acaba mi época favorita de los Rolling. Pero llega Mick Taylor: un mozalbete mucho más joven que el resto y que los llevó de la mano a la dificilísima transición de los 60’s a los 70’s. Son realmente pocas las bandas que pudieron hacerlo. Y creo que ninguna con tanto éxito. Mhhh… Tal vez Zeppelin... The Who?
Hay que decirlo: Ni Brian Jones ni Keith Richards eran virtuosos en la guitarra. Uno era un muy buen arreglista y el otro el mejor creador de Riffs de todos los tiempos; hasta ahí. Mick Taylor sí que era un virtuoso, y elevó el nivel de la banda a una categoría impresionante, dando solvencia en el requinto, con la suficiente habilidad para alargar las canciones en vivo a niveles épicos. No sólo era muy técnico, sino que además sabía transmitir emociones con la guitarra. De ahí uno de los mejores discos en vivo de todos los tiempos sea el Get Yer Ya Ya’s Out.
Taylor le dio un toque artístico al rock potente de la banda, más artístico aún que el barroquismo de Brian. Y funcionó, al menos un tiempo. No sé si los demás se hartaron de él, o si a él no le gustó llevar el peso de una banda donde apenas le dieron crédito por una canción, y que en el último disco en el que estuvo, It’s Only Rock & Roll, se notaba una tremenda fisura en la vieja simbiosis entre él y Keith. Actualmente se sabe ya que fue él quien renunció, no por algún pleito en particular, sino básicamente porque no se sentía valorado. Y por ello lo admiro, porque no cualquiera tiene las pelotas para mandar al diablo a los Rolling Stones.
Así que después de considerar seriamente a Jeff Beck, Ry Cooder, Mick Ronson y a Steve Hillage, Ron Wood fue el seleccionado (por Keith, porque era el que mejor le caía) para ser su pareja en las guitarras (y borracheras), y ya llevan más de 50 años rodando.
Ron tiene lo suyo, pero nunca he podido dejarlo de ver como el guitarrista de Rod Stewart que antes fue. Digo, con Rod y los Faces estuvo muy bien; pero ¿Con los Stones? Los clásicos duelos de guitarras a que nos tenían acostumbrados se fueron diluyendo. Mucho tiempo le tiré con demasiada saña, pero tras verlos en vivo en 2016, el papel de Ronnie me quedó al fin claro. No llegó a los Stones para ser el genio creativo que fue Brian. No llegó a ser el virtuoso que fue Taylor. Llegó para ser el acompañante de Keith, para tomar el lead cuando fuera necesario, cumpliendo de sobra su rol, y simplemente llevar la rítmica cuando era el momento de brillar de Keith. Nunca ha renegado de ese papel, a diferencia de sus antecesores. Tiene carisma, es buen guitarrista y nunca ha buscado robar el protagonismo a Keith o a Mick. Ahora lo respeto mucho más que cuando escribí esta intro originalmente.
Sin embargo hay que reconocer que, a partir de 1976, comenzaría un lento declive. No es culpa de Ronnie, sino de que las bases se comenzaron a descomponer.
1.- Los Stones se habían caracterizado siempre por imponer estilo, o por potencializar uno. Si bien nunca fueron creadores, igual que los Beatles, si eran quienes impulsaban la última tendencia a la que se adherían. A partir del Black & Blue, pero sobre todo a partir del Some Girls (que es aún un disco muy bueno) los Rolling dejan todo esto para seguir tendencias totalmente comerciales. Me encanta I Miss You, pero por Dios, ¡No deja de ser una canción disco! Luego viene la oleada punk de finales de los 70’s y los Rolling Stones se ponen a hacer punk!!! Ese fue un gran error. Y de los 4 discos de los 80’s sólo el Tattoo You resultó bueno, los demás se pueden tirar a la basura sin el menor remordimiento. De ahí para acá el Vodoo Lounge es más que decente, y el Bridges To Babylon tiene algún mérito, ya que parecen retomar los orígenes con algunos matices actuales, como alternativo, o hasta hip hop. Pero del A Bigger Bang, Blue And Lonesome (con todo y que es de covers) y el Hackney Diamonds, no se rescata nada salvo el video con Sidney Sweeney.
2.- Nop, los Rolling nunca han servido para dejarse guiar por corrientes ya impuestas. Y líricamente también perdieron mucho poder desde el 76. No, desde el 74, pero aún entonces había melodías. Jagger se había caracterizado por dotar letras incisivas y que bien miradas, eran muy críticas de la sociedad, del mundo, de la cultura. A partir del 76 perdió el toque y cayó en lo soez, en lo burdo, perdió la poesía (se le puede llamar así?) para caer en el insulto fácil. O en el pop banal. Quién puede creer a un viejo de 60 años preguntando: “¿Alguien ha visto a mi nena?” En la radio local lo caricaturizaban presentando la canción como “¿Alguien ha visto a mi nieta?”
3.- El entorno global importó mucho. A mediados de los 70’s a los Stones les hubiera sido imposible sobrevivir de otro modo. Cierto. El Rock dejó de atacar al sistema para ser parte de él. El Punk nunca fue una real amenaza, quizá el Grunge sí, aunque de una manera más sociológica que políticamente. La cuestión es que a Keith, y sobre todo a Mick, se les subieron los humos más de lo que estaba permitido a un héroe musical de los 60’s y terminaron más preocupados de su imagen que de su música. Se preocupaban más de las portadas de revista que de la calidad de su música. Y eso se notó con mucho. Tan es así que el viejo maestro del Riff, Keith Richards, solo pudo hacer dos Riffs memorables del 81 apara acá: Start Me Up y You Got Me Rocking.
4.- Los Stones nos tenían acostumbrados a discos sin igual. Pocas bandas, realmente pocas, han logrado hacer discos en los que la mayoría de las canciones son tremendas. Canciones que marcan época y se vuelven inmortales (que no es lo mismo que comerciales) y en los que los rellenos eran meras excepciones. En el 76 la regla se invirtió. Los Stones pasaron a ser lo que cualquier banda mediana: dos o tres canciones rescatables y el resto relleno.
5.- Finalmente, y como conclusión a esta diatriba post-Tayloriana Si han tenido la fortuna de ver en vivo a sus Satánicas Majestades ¿Fueron a escuchar las canciones del último disco o fueron por por los clásicos de los 60’s y principios de los 70’s? Sean sinceros.
Por todo esto, no puedo tomar la discografía completa de los Stones para catalogarlos en el máximo sitio, apenas debajo de los Beatles en el escalafón musical de la última mitad del siglo XX. Si tuviera que hacerlo, tendría que catalogarlos en una clase B o C porque tienen discos de muy bajo nivel. Y muchas grandes bandas los tienen, y no por eso dejan de ser grandes. Sin embargo, tienen una seguidilla de discos de un nivel impresionante que no cualquier banda tiene, y su influencia es innegable. Me resta decir que en su época sin duda fueron los segundos más grandes, si no es que los más grandes en muchos aspectos. Y eso sí, los más atrevidos.
Alineación:
Mick Jagger: voz principal. En los 70’s subió con guitarra al escenario, hizo maracas, pandero y letras endiabladamente buenas y prohibitivas para su época.
Keith Richards: Primera guitarra, aunque siempre intercambia lead y rítmica. El mejor creador de Riffs en toda la historia, y el tipo que, como McCartney con Yesterday, soñó con Satisfaction y además le dio vida. No sé si cuente decir que inspiró a Johnny Depp para dar vida Jack Sparrow. Tal vez no.
Bill Wayman: Bajo. Uno de mis favoritos. Como bajista que soy puedo decir que siempre fue sobrio pero preciso, manejando los tiempos con ese bajo casi vertical que lo hace inconfundible. Igual que Charlie, no busca brillar, sino dar solidez a la canción, aunque tiene momentos realmente brillantes como “I Miss You”.
Charlie Watts: Batería y ritmos. Dicen que fue el verdadero líder de la banda. No lo podría asegurar ni negar, pero igual que Bill, discretamente hizo lo que tenía que hacer y con creces. Su muerte en 2021 dejó en shock al mundo (en lo personal, me pegó fuerte), y numerosos bateristas reconocieron su contribución al sonido de los Stones, al nunca dar un solo baquetazo de más.
Brian Jones: Primer segunda guitarra (siempre quise decirlooooooo) del grupo. Lo dotó de su primera personalidad y del espíritu psicodélico con el sitar, clavicordio, flautas, trompetas, dulcimer, melotrón y demás instrumentos exóticos (ud. Sólo nombre lo que se le ocurra, él lo tocó). Brian fue el que hizo que los Stones fueran un conjunto de base-blues en un inicio, pero fue también quien les dio la sofisticación con ese montón de instrumentos a mediados de los 60’s, convirtiéndolos en una banda innovadora.
Mick Taylor: El maestro del requinto, el único que pudo mandar a Richards al acompañamiento no con palabras, sino con música. Sustituyó el genio de Jones con virtuosismo, y no sólo elevó a los Stones a un nivel guitarrartístico, sino los hizo sobrevivir a la dura transición 60’s – 70’s.
Ron Wood: Tercera segunda guitarra (tambieeeeeeeeeeen) Exguitarrista de Rod Stewart y socio de Keith en el escenario y en los bares.
Ian Stewart: Extraoficialmente, el alma en los teclados de los Rolling.
Ladies and gentleman: Their Satanic Majesties, The Rolling Stones!
Por Corvan
6/Sep/2007
Editadop: 19/May/2026
