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LED ZEPPELIN

“If the sun refused to shine, I would still be loving you. When mountains crumble to the sea, there will still be you and me"

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

INTRO REESCRITA

"B+"

Década Principal: 70's

Eras Principales: Hard Rock (1968-???)

Miembros Clave:

Jimmy Page, Guitarra

Robert Plant, Vocalista

John "Bonzo" Bonham, Batería

John Paul Jones, Bajo y Teclado

Canciones Clave:

Stairway To Heaven, Since I've Been Loving You, Immigrant Song, Kashmir, No Quarter, Baby I'm Gonna Leave You, Whole Lotta Love, Dazed And Confused, Black Dog, Rock & Roll, The Lemon Song, When The Levee Breaks, In My Time Of Dying, Heartbreaker,  The Rover, Ramble On, D'yer Mak'er, All My Love, Moby Dick, Going To California, Communication Breakdown, The  Rain Song, The Battle Of Evermore, Tangerine, Achilles' Last Stand, Thank You, Trampled Underfoot, The Ocean, In The Evening, Ten Years Gone, Houses Of The Holy, Four Sticks, What Is And What Should Never Be, Celebration Day, In The Light, I'm Gonna Crawl, Tea For One 

Link a La Lista de Spotify de La Caverna de Las Mejores Canciones de Led Zeppelin

Siendo adolescente, quedé impresionado cuando en alguna estación de radio presentaron Stairway to Heaven como la mejor canción de metal de todos los tiempos. Actualmente me río de ello, pero en ese momento fue muy fácil dejarme llevar por la corriente y tragármelo. Led Zep no es una banda que haya hecho Metal y Stairway ni siquiera llega a ser Power Ballad; es simplemente una preciosa balada folk con una coda bestialmente poderosa y un solo magistral, pero nada más (quizá el mejor solo de la historia, pero nada más, ja!). Sin embargo, a grandes rasgos, esa es la percepción que tuvo por mucho tiempo la mayoría de la gente, aunque el tiempo la ha terminado de poner entre los dioses del Olimpo del Hard Rock. En cualquier caso, creo que ni su más recóndito detractor puede negar que esta banda, para bien o para mal, es uno de los 5 pilares del rock: Led Zeppelin forjó los cimientos del Hard Rock durante la transición de los 60’s y 70’s, y de alguna forma, su poderoso sonido abrió las puertas para el crecimiento del Metal, sin que necesariamente se los deba considerar dentro del género.  

​Otro punto es que, cuando aún no circulaba tanta información, antes del omnipresente internet, había muchos rumores. El de que habían vendido su alma al diablo y el de que era una banda prefabricada, quizá no como los Monkees, pero casi. Hoy se puede verificar de mejor manera la información, y si bien es cierto que Jimmy Page estaba embelesado con mitos del ocultismo y en particular con Aleister Crowley, hubo muchas exageraciones. Jimmy había leído el libro “La magia en la teoría y la práctica” de Crowley cuando tenía apenas 15 años, y en 1971 compró la que fuera su casa, The Boleskine House en Escocia, muy cercana al Lago Ness, para restaurarla. Pero de eso a hacer pactos con el diablo, bueno…

Y por otro lado, lo del casting, hoy sabemos que nada está más alejado de la realidad. En algún punto debió parecer irreal que pudieran coincidir en una misma banda uno de los mejores guitarristas, bateristas, bajistas y vocalistas de la historia. Y quizá incluso haciendo un casting a nivel global se quedarían cortos con Led Zeppelin por la tremenda química musical que tenían. En 2025 salió el documental “Becoming Led Zeppelin”, que habla de sus inicios (un Must See, por cierto). No es el primero, ya hay mucha bibliografía e información en internet, pero éste está prácticamente narrado por ellos mismos, con mucho material de video inédito, y queda mucho más clara la forma en que el grupo se formó. Básicamente de las cenizas de los Yardbirds, que ya estaba en plena ruptura cuando se incorporó Jimmy Page. Jimmy ya era un guitarrista de sesión no sólo famoso, sino requerido directamente por muchos artistas, y no es secreto que tocó la guitarra en discos de The Kinks, o esa maravillosa guitarra en la versión de Joe Cocker de “With A Little Help From My Friends”. Le costó algún trabajo decidir dejar la comodidad de ser sesionista famoso al que le caía el trabajo a arriesgarse a ser parte de una banda que ya se caía a pedazos. Por algunos meses compartió escenario con Jeff Beck, pero cuando éste también se marchó, cayó en él toda la responsabilidad de la guitarra, e indirectamente, de todo el grupo, ya que Keith Relf, Chris Dreja y Jim McCarthy mostraban una total apatía, al grado de disolver la banda en 1968, teniendo aún compromisos de gira pendientes. Page no quiso dar el barco por perdido y se puso como loco a buscar gente con la que pudiera continuar con la banda y el tour. Su único aliado entonces era Peter Grant, manager de los Yardbirds, y dueño del nombre, quien lo apoyó a armar una nueva alineación. Grant era también manager del recién armado Jeff Beck Group, que se acababan de presentar exitosamente en el Fillmore East, con Ron Wood al bajo Aynsley Dunbar en la batería, Jeff Beck en la guitarra y un jovencísimo Rod Stewart en la voz. El mismo Page había contribuido con su guitarra durante las grabaciones del disco debut de Beck, destacando el duelo de guitarras en “Beck’s Bolero”. El Rock Blues estaba en boga, con Iron Butterfly rompiéndola con “In A Gadda Da Vida” y Jimmi Hendrix haciendo magia con su zurda. En agosto de 1968, Cream se disolvía y dejaba un hueco enorme. El único que quedaba en el Titanic llamado Yardbirds era Chris Dreja al bajo. Jimmy buscó al crooner pop Terry Reid y al baterista R.J. Wilson de Procol Harum, con quien había coincidido en la grabación con Joe Cocker. Pero Reid acababa de firmar contrato para iniciar su carrera solista, y Wilson estaba aún experimentando el éxito de “A Wither Shade Of Pale” con su banda. Porqué arriesgarse con un proyecto incierto? Fue entonces cuando Dreja se desesperó y le deseó suerte a Page.

Sin nadie más que su guitarra, Jimmy telefoneó a John Paul Jones, nombre artístico de John Richard Baldwin. JPJ era otro sesionista a quien había conocido en las grabaciones de “Hurdy Gurdy Man” de Donovan, donde además de tocar el bajo, había hecho arreglos de cuerdas, por lo que lo había dejado muy impresionado. Jones además había trabajado en los arreglos de “She’s a Rainbow” y en temas del “Their Satanic Majesties Request”. Para 1968, como músico de sesión, completaba dos y tres sesiones al día, seis y siete días a la semana. Cuando lo llamó Page, en 1968, se sentía agotado debido a la gran carga de trabajo: “Estaba organizando 50 o 60 cosas al mes y estaba empezando a matarme”. Sin embargo, tampoco le resultó sencillo soltar un trabajo y sueldo seguro.

Para vocalista, buscaron diversas opciones. Los rumores dicen que intentaron reclutar a Steve Marriot, Steve Winwood, Joe Cocker y Chris Farlowe, pero todos declinaron. Un día Jimmy y Peter se cruzaron con Reid, quien ya los había rechazado en varias ocasiones. Pero esta vez Reid les habló de un cantante extraordinario de una banda llamada Hobbstweedle, un chico rubio de 20 años llamado Robert Plant con una voz impresionante. Ese mismo fin de semana fueron a Birmingham a ver al grupo, con el que alcanzaba notas altísimas sin dificultad, y le ofrecieron un puesto. Plant era más joven, aunque ya con algún recorrido en la música, y quedó encantado en que una leyenda como Jimmy Page se fijara en él. Cuando les preguntó quién era el baterista, le dijeron que aún no tenían, por lo que sugirió a un chico de su edad, pero que le daba a la batería como un toro, con el que había coincidido en Band Of Joy. Días después Robert se fue haciendo autostop hasta Oxford, para buscar a John Bonham, a quien todo mundo llamaba Bonzo, y decirle que lo querían escuchar para formar The New Yardbirds… Y el resto es historia.  

Bueno, no. Bonzo no quedó tan impresionado. Por entonces ganaba 4 libras a la semana, lo más que había ganado en toda su vida, que le daba para mantener a su esposa, pues se había casado el año anterior a los 19 años con Pat Phillips, y a su hijo Jason (sí, ÉSE Jason) que tenía ya dos años. En ese momento estaba en Oxford de gira con Tim Rose. Tenía fama de ser un baterista con una pegada MUY fuerte, y todavía unos meses antes, los dueños de los clubes evitaban contratar a los grupos en los que tocaba. Pero depuró su sonido y dejó de romper baquetas, sin perder la ferocidad que lo caracterizaba. Así pues, no estaba tan impresionado como su amigo Robert con la oferta de la nueva banda. Consideraba a los Yardbirds como un nombre del pasado sin mucho futuro. Días después, Page fue a verlo tocar por primera vez en el Country Club de Londres, aún para la banda de Tim Rose. Page aún tenía en mente una banda de toques acústicos, pero cuando escuchó a Bonzo, supo de inmediato que su sonido debía ser mastodóntico y poderoso. Peter Grant diría que supo que Page estaba 100% convencido de Bonzo porque por primera vez, ni siquiera volteó a pedirle consejo. A pesar de buscarlo con insistencia, Bonham seguía sin aceptar. La exposición con Rose había hecho que le cayeran más ofrecimientos, incluyendo de Joe Cocker y Chris Farlowe.

Finalmente, lo que lo convenció fue el tipo de música que podría tocar. Sabía que Page era un guitarrista virtuoso, y conocía la potencia vocal de Plant. En esa banda le prometían más libertad, al contrario de las bandas en donde se tenía que adaptar al estilo del cantante. Así que después de hacerse del rogar por tres meses, mandó un telegrama a Peter Grant diciendo que daría una oportunidad a los New Yardbirds, y que dependiendo del tipo de música y cómo se sintiera en las primeras sesiones, tomaría una decisión definitiva.

En el libro “El Martillo De Los Dioses” de Stephen Davis, éste asegura que el primer ensayo fue en Gerard Street en Londres, en un estudio de Jimmy. En el documental “Becoming Led Zeppelin”, dicen que fue en una casa rentada en las orillas del Támesis en las afueras de Londres. Lo que coinciden es en decir que ése primer ensayo en una habitación atiborrada fue simplemente magia. Transcribo del libro El Martillo de los Dioses: “La primera vez que nos reunimos para ver si nos soportábamos en esa pequeña habitación – diría JPJ – había amplificadores viejos de pared a pared, era terrible. Robert había oído que yo era un músico de estudio, y se preguntaba si llegaría en carroza y con una pipa. Jimmy dijo, Bueno ya estamos aquí ¿Qué vamos a tocar? Y yo dije, no sé ¿Cuáles te sabes? - ¿Conoces Train Keep-A Rolling? Le dije que no y me dijo: Es fácil, solo hay que saltar de Sol a La. Marcó el ritmo y la habitación estalló.” Robert diría en una entrevista años después: Aunque todos habíamos mamado del Blues y R&B, nos dimos cuenta en esa hora y media que teníamos desde ya nuestra propia identidad”. La química que surgió de esa primera sesión. Jimmy, y en realidad todos, entraron a esa habitación con la idea de que Page era el solista, el del talento, que solo necesitaba un buen cantante y una banda que lo respaldara, pero salieron sabiendo que eran una banda con igualdad de poder y talentos. En palabras de Jimmy: “Nos metimos los cuatro en esa habitación y empezamos a tocar, y lo supimos. Empezamos a reír juntos. Quizás de alivio.” Lo cierto es que salieron de ahí como una banda. Una banda que se iría la siguiente semana a Escandinavia a cumplir compromisos bajo el nombre de Los New Yardbirds, pero que en unos pocos meses conquistaría el planeta bajo el nombre de Led Zeppelin.  

 

Al regresar de los países nórdicos, ya liberados de contratos previos, sabían que no eran los New Yardbirds. Debían escoger un nombre propio. La leyenda dice que la primera vez que los escuchó, Keith Moon dijo que fracasarían como un dirigible de plomo. La verdad es que el nombre sí salió de una ocurrencia de Keith, pero fue cuando Jimmy buscaba gente para su banda y le propuso un puesto a Moon, quien lo rechazó, pero se puso a juguetear con posibles nombres para dicha banda. La ida le vino por la dualidad de ligero-pesado de Iron Butterfly. Page se acordó de ese día e inicialmente sería Lead Zeppelin, pero al regresar a Londres le quitaron la “a” para que los estadounidenses no se confundieran con la pronunciación.

En cualquier caso, el nombre Led Zeppelin define muy bien la potencia de la banda, que se convirtió en un ensamble muy compacto con la guitarra virtuosa de Page, la precisión, melodicidad y cohesión del bajo de John Paul Jones, la monstruosa furia de Bonham, y la potencia, personalidad e increíble registro de Plant. Pero por otro lado también sabían hacer baladas Folk, y con el tiempo lograron expandirse y experimentar con ritmos como Reggae, llevar excelsos blues acústicos, juguetear con el punk en algunos acordes, o rozar el progresivo en algunas complejas estructuras y riffs enmarañados.

Zep es tan grande porque eran cuatro tipos con la misma idea: hacer las canciones más pesadas que se habían hecho hasta entonces. A mí en lo personal me sorprende la manera en que se ensamblaron como banda tan rápidamente, al grado de que su primer disco resulta ser el que suena más cohesionado, con una mayor dirección musical y pulcritud de producción. Parecen un grupo que llevara años tocando juntos y apenas tenían unos meses ensayando! Ya ahondaremos en este primer álbum, la cosa es que lograron con creces y en un tiempo récord su cometido. Es un sonido más denso (y a la vez más delicado) que cualquiera que hubiera hecho The Who, The Animals, The Kinks o The Throggs. Led Zeppelin parte del blues en la mayoría de sus creaciones, pero es un blues alejado de la psicodelia de Clapton o de Hendrix, y también está alejado del blues puro del Mississippi. Aunque de él toma las bases en estructura e improvisación (valga paradoja), es un sonido mucho más distorsionado y sucio por las influencias del rock y otros géneros.

No deja de ser Hard Rock, pero en 1968 no había nada parecido en cuanto a ambientes obscuros, densos y potentes; es decir, lo redimensionaron totalmente. Cierto que después serían sobrepasados en cuanto a potencia por Black Sabbath y Judas Priest, los verdaderos creadores del metal, pero también es cierto que sin el terremoto que causó el dirigible con su despegue, la evolución al metal por parte de otros exponentes hubiera sido mucho más difícil.

Por otro lado, Led Zeppelin ciertamente tuvo sus puntos bajos. Sus discos fueron de más a menos a partir del ‘75, agotándose lentamente la fuente creativa, su frescura, y la fuerza en sus interpretaciones, al grado que en sus últimos discos intentaban hacer potencia con mero ruido, sin ideas claras, resultando en un completo desastre, como una copia de sí mismos. Los primeros cuatro discos fueron revolucionarios en cuanto a la creación y consolidación de un nuevo sonido. Se les agradece que después, cuando ya todas las bandas del planeta pretendían sonar como Zep, intentaran un cambio fusionando nuevos ritmos para no repetirse. Algunos experimentos resultaron, otros no. Pero el producto final fueron discos que no eran tan consistentes ni cohesionados como los primeros. Plant empezó a exagerar cada vez más con su histrionismo y protagonismo vocal, sobresaturando las canciones y obligando a Page a un duelo guitarra-voz que no suele dejar nada bueno en ninguna banda cuando mezcla el ego. Es decir, el trabajo en equipo empezó a desbaratarse. Curiosamente en estos últimos discos, quien más sobresale es Jones, el más equilibrado mentalmente y el más profesional, y quien se echa la banda a los hombros ante el embotamiento creativo y duelo de egos de sus compañeros. Por otro lado, también hubo problemas personales. La muerte de Karac, el hijo de Robert, en 1977, lo sumió en una terrible depresión. Bonzo estaba sumido en el alcoholismo y cada vez se notaba más lento y predecible. Page estaba metido en drogas duras y desinflándose creativamente. Sumemos a esto que la escena musical global se volcó del Hard Rock al Progresivo en cuestión de minutos, y del progresivo al Disco y al Punk en segundos. Zep terminó tratando de emular estas tendencias con mayor pena que gloria, y acabó por ser una banda con algunos destellos de talento. Es decir, a diferencia de los Beatles y los Rolling, Zeppelin era el mejor en su especialidad, el rock duro, y acaso las baladas acústicas donde también Page muestra maestría y dominio. Pero fuera de estos terrenos, Zep se vuelve en la mayoría de los casos en una banda del montón, y logra discos con más relleno que buenas canciones, contrario a lo que sucedía en sus primeras épocas.

Otro tema que no se puede evitar es el de los plagios. Si bien Led Zeppelin logró un sonido original que terminaría influyendo en infinidad de bandas, como Greta Van Fleet y Jayler hoy en día por mencionar un par, muchos temas tomaron elementos de forma descarada sin acreditar a sus autores originales. No solo melodías, sino en muchas ocasiones, letras enteras de forma descarada. El listado no es breve como para que sea coincidencia: “Stairway”/ “Taurus” de Spirit, con los que compartieron gira en sus primeros años. “Lemon Song” y “Killing Floor” de Howlin’ Wolf. “Bring It On Home” toma letras de Sonny Boy Williamson. “Dazed And Confused” de la canción del mismo nombre de Jake Holmes en 1967 (Aquí ni se molestaron en cambiar el título). Mismo caso con “Babe I’m Gonna Leave You” escrita por Anne Bredon y popularizada por Joan Baez. “When The Levee Breaks” la escribieron Memphis Minnie y Kansas Joe McCoy en 1929. “How Many More Times” es muy parecida a “Smokestack Lightning”, de Howlin' Wolf. “In My Time of Dying” es una copia casi idéntica de “Jesus Make Up My Dying Bed” de Blind Willie Johnson. “Black Mountain Side” es una calca de “Black Waterside” de Burt Jansch. “Gallows Pole” suena un demasiado a “Gallis Pole” de Blind Willie Johnson. “Tangerine” a “Knowing That I'm Losing You” que era un tema de Keith Relf que los Yardbirds no llegaron a publicar y que finalmente vio la luz hace poco. “Boogie con Stu” era casi una versión de “Ooh My Head” de Richie Valens - que al parecer es una versión más moderna de “Ooh my soul” de Little Richard. “Bron Yr Stomp” tomó prestado de “The Waggoner's Lad” de Bert Jansch. Y podríamos seguir. Si bien en esa época era común tomar ideas y melodías como referencia, creo que Page y Plant abusaron con demasiado descaro y eso les trajo más de un problema legal que terminaron resolviendo con multas o incluyendo a los autores en los créditos con los años.  A pesar de su declive en la segunda mitad de los 70’s, es precisamente este hecho de no acreditar a los autores lo que a mi me hace no darles una calificación perfecta como banda.

​Aún así, considero que merecen una B+. El nivel musical, virtuosismo instrumental, cohesión y potencia que mostraron hasta 1975 basta para hacerlos una banda única e inmortal. Además, si bien sus últimos dos o tres discos son casi completamente olvidables, ¿No son igualmente aburridos y nefastos todos los discos de los Stones de los 80’s? Ningún grupo, repito, NINGÚN GRUPO puede permanecer a tope durante más de diez años, y me atrevería a recortar el periodo a 5 o 6.

​Como resumen, Led Zeppelin tiene muchos contras, ciertamente, pero también tiene muchos pros, y haciendo un balance respecto a otras bandas, no puedo sino darle una B+. Y que no se espante nadie. Es cuestión subjetiva. No se puede ignorar que a diferencia de los Beatles y los Stones, crearon cosas totalmente nuevas, fusionaron ritmos, llevaron al extremo otros ya existentes, fueron integrados por uno de los mejores guitarristas y bateristas y bajistas de la historia. Finalmente, es muy difícil crear una canción que se convierta en clásica (Cuántos “One Hit Wonders” no ha habido y aun así es difícil?), crear cinco clásicos ya es de una banda grande, pero crear la cantidad de canciones históricas que hizo Zep, muchas más de 10, es mérito sólo de leyendas, y Led se merece ese lugar en la historia.

Finalmente, Led Zeppelin muere como todos saben, junto con Bonzo el 25 de Septiembre de 1980. Los 3 miembros restantes entendieron que no tenía caso seguir sin esa pieza fundamental. Igual que con los Beatles, siempre hubo ilusión de alguna reunión. Para el Live Aid, el 13 de julio de 1985, se presentaron los 3 miembros sobrevivientes, causando muchísima expectativa, y terminando como una de las presentaciones más decepcionantes. Tony Thompson fue el baterista principal, pero alguien tuvo la brillante idea de que Phil Collins también tocara batería, sin haber ensayado jamás con ellos, y que además voló de Londres a Filadelfia en el Concorde para ser el único que se presentó en los dos escenarios el mismo día. El resultado fue verdaderamente lamentable, tanto, que la banda se negó a que su presentación saliera publicada en video o en disco. Jimmy y Robert lanzarían un disco como The Honeydrippers, y ya en los 90’s lanzarían una especie de unplugged, llamado No Quarter: Jimmy Page and Robert Plant Unledded, para el cual John Paul Jones diría que ni siquiera lo llamaron.

Sin embargo, el 10 de Diciembre del 2007, los 3 darían una magnífica presentación en el O2 Arena de Londres con Jason Bonham en la batería de su padre, que los volvería a colocar en el centro del Universo. La presentación batió récords de demanda de boletos y abrió expectativas de una posible gira mundial. Terminaría lanzándose el disco Celebration Day, que mostraba aún una banda poderosa y compacta, como si no hubieran pasado casi 30 años de su disolución. La cuestión es que Plant evidentemente ya no podía repetir esos registros noche tras noche, y fue quien se negó a hacer algo más que esa efímera reunión. Yo me enojé de inicio, pero ahora lo entiendo. Ya no tiene 20 años, y los tonos que alcanzaba a inicios de los 70’s eran de histeria. Y cambiar de tono las canciones, simplemente romperían su magia. Así que eso fue lo último que escuchamos de ellos, hace ya 19 años. Y aun así siguen vigentes y son una de las bandas con más streamings en la era digital.

 

​ALINEACIÓN:

Robert Plant. Vocalista. Potente en la voz, alcanzaba registros altísimos con su voz natural sin necesidad de hacer falsete o fingir la voz. He oído a muchos vocales desbaratarse intentando hacer covers de Led cuando a Plant hacía parecer el sonido de lo más natural y fresco. Su voz también se prestaba para melodías acústicas o baladas más delicadas. Entre más pasaban los años fue perdiendo esa fuerza y a la vez saturando más el sonido con cansados “Ah, oh, ah, ah, aaaaaaaaaaaaaaah”. Saben a qué me refiero. Sin embargo, sembró el estilo de voz potente y muy alta para los vocales en Hard Rock y de Metal.

John Paul Jones. Bajista, tecladista, y autor de todos los arreglos fuera de batería y guitarra en las canciones, desde cuerdas hasta melotrón y flautas. Mi favorito? Sí. Como bajista le he aprendido muchas cosas y es de mis mayores influencias, era preciso, muy muy rápido cuando quería, y en ocasiones sabía discutirse con un solo de bajo que deja sin aliento. El LZII es una cátedra de bajo de principio a fun y por ello hoy es mi favorito del grupo.  Sin duda el más centrado y serio de la banda, el más callado, y por sus instrumentos, quizá el que menos destaca a simple vista u oída, pero era el arma secreta de Zep, un arquitecto de sonido que daba la estructura perfecta a cada canción con melodía, potencia y elegancia.

John “Bonzo” Bonham. Baterista. Uno de los grandes, sin duda. Aunque de la escuela de Keith Moon, tenía un estilo diferente, menos depurado, pero quizá más libre, feroz y creativo, con una pegada descomunal. A pesar de que fue perdiendo la velocidad y potencia que redefinieron el sonido del rock en sus inicios, sigue siendo uno de los mejores bateristas de todos los tiempos, encabezando muchas listas y uno de los más influyentes. Insustituible. Su trágica muerte significó la de la banda.

Jimmy Page. Guitarrista. También un virtuoso y uno de los más grandes con las seis cuerdas distorsionadas. Tal vez, después de Keith Richards sea el mejor creador de riffs de todos los tiempos. Quizá queda detrás de Hendrix con la guitarra eléctrica, pero a diferencia de éste, domina la acústica con maestría, y para muchos es el mejor de todos los tiempos. Poderoso, revolucionario, creativo, veloz, de alma bluesera.

Mejor definición, imposible: El Dirigible de Plomo, Led Zeppelin!

 

Por Corvan 

7/Oct/2007

Reescrito: 06/Jul/2026

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