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39/SMOOTH (Green Day, 1990)

Artista: Green Day (D)

Fecha de Grabación: Dic ’89 – Ene’90

Fecha de Lanzamiento: 13 de Abril de 1990, USA

Discográfica: Lookout!

Productor: Andy Ernst & Green Day

Calificación: 5

Era: Alternativo II: La Gran Explosión (1990-1999)

Subgénero: Alternativo 

Mejor Canción: Rest

1) At The Library; 2) Don’t Leave Me; 3) I Was There; 4) Disappearing Boy; 5) Green Day; 6) Going To Pasalacquia; 7) 16; 8) Road to Acceptance; 9) Rest; 10) The Judge’s Daughter.

 

Este es el primer disco de Green Day, desconocido por la inmensa mayoría de los mortales que no somos fans acérrimos de la banda. De hecho, muchos piensan que su primer disco es el Dookie, y es prácticamente nula la información que hay sobre3 este disco en la red, ya no digamos de otras reseñas. Se me figura que es como el equivalente al disco epónimo debut de los Red Hot Chili Peppers: Todos sabemos que está ahí, que existe, pero pocos lo hemos escuchado y a nadie le importa un pepino hacerles una reseña. Aún así la comparativa es un tanto injusta. Aunque Green Day aquí aún suena muy verde (Ja! Lo dije, lo dije!), suena más maduro, serio y centrado que los Peppers en su debut. A muchos de sus fans acérrimos de hecho les gusta bastante ya que la banda suena más suelta, fresca, cruda, aún sin la influencia pop que vendría más tarde con sus años mainstream. Aquí es una banda Punk de Garage, una banda de dieciochoañeros sin más pretenciones que tocar  Punk potente, fresco. Suenan más serios, pero a la vez más sueltos. Y aunque la ironía y la melodía y los riffs pegadizos y optimistas vendrían después, da la impresión que se divierten más haciendo este tipo de música. De cualquier forma, es un trabajo mucho más respetable que el debut de los Peppers.

Repasando…  Green Day nació en 1987. Billie Joe y Mike Dirnt, chiquillos de 15 años, decidieron armar una banda llamada Sweet Children con Billy Joe en la guitarra, Mike al bajo, y alternando varios bateristas hasta que John Kiffner, conocido como “Al Sobrante” se quedó de manera definitiva. El trío empezó a tocar en palomazos escolares y se fue extendiendo en el circuito californiano. Tocaban con clara tendencia Punk, y con mucha influencia de los Buzzcocks y los Ramones, como se puede apreciar más claramente en este  primer disco.

En 1988, Larry Livermore, quien era dueño de la disquera independiente Lookout! Records los vio y de inmediato los contactó para firmarlos. Pronto se dieron cuenta que había otro grupo californiano llamado Sweet Baby, y para evitar cualquier confusión legal, cambiaron el nombre a Green Day, que es una referencia a la mariguana.

Así se metieron a grabar este humilde debut, que a leguas se nota que fue grabado con 3 pesos y les sobró cambio. La producción deja mucho que desear, pero quizá no le siente del todo mal a ese estilo más crudo y agresivo que manejaban en un inicio.

Se puede percibir muy en el fondo la semilla de lo que serían. Ya suenan ligeramente más melódicos que el resto de sus contemporáneos. La voz de Billie Joe y su guitarra están siempre en primer plano, haciendo riffs de no más de 3 acordes, y aún sin la magia de los ganchos minimalistas en los que se volvería un mago más adelante. La batería suena algo más plana y predecible. Y el bajo punteando, también lejano de las líneas separadas a la guitarra que nos regalaría Mike después. En fin, se nota una banda aún verde, con mucha energía e ímpetu, pero que se tiene que escuchar con lupa (o microscopio) para diferenciarla de las 20 mil bandas Punk o Garage de finales de los 80’s.

El disco empieza con “At The Library”, una canción cool pegajosa y que bien podría entrar como una rola promedio del Happy Punk noventero. Un buen riff de dos tonos al principio que luego cambia a un alegre cascadeo de arpegios en 3 tonos conformando el riff principal con el que entra la voz. Billie suena aún inmaduro, un tanto plano en los versos, pero mete un coro infeccioso. La letra es sencilla, hablando casi inocentemente sobre una chica a la que conoce pero a la que nos e atreve a hablarle. Supongo que en la biblioteca. Sentando los estándares para el resto del disco que sigue hablando de chicas de una forma adolescentosa. Un buen puente al 1:50 con el que rompen el ritmo. En fin, nada del otro mundo para los estándares de Green Day a los que estamos acostumbrados, pero aquí es de las mejores del disco.

“Don’t Leave Me”, otra canción simple, pegajosa, con un riff de 3 tonos muy ruidoso con que abre, para luego entrar la batería y tras una pausa, la voz. Versos rápidos que contrastan con los coros en los que repiten el coro alargando enormidades el título, haciendo armonías. Nuevamente la letra es tan inocente que da ternura. Pero todos escribimos cosas así… como a los12! En fin, es pegajosa.

Luego está “I Was There”, donde Mike hace un bajeo algo más elaborado. La guitarra es más punzante al inicio y luego usa una distorsión con eco para aparentar más capas. Esta vez es más plana y no tan melódica. Es básicamente un Punk generico sin nada memorable.

Con “Disappearing Boy” hacen una complejísima intro de… 4 tonos! Y bueno, intentan cambios de ritmo para los estribillos, pero tampoco alcanzan para ser memorables y funcionar. Este es un ejemplo de la batería haciendo el mismo patrón sin mayores cambios (fills apenas eventuales) y un bajeo punteado en el que Mike va siguiendo los tonos militarmente. Y la letra… bueno, si no fuera 1990 diría que es Emo.

Y luego viene la canción epónima, “Green Day”. Parece que se hubieran esforzado en hacer la rola más compleja de su breve historia para honrar su nombre. Ignoro si esta fue antes o después de elegir el nombre de la banda. Al Sobrante se vuelve loco e inserta aquí todos los redobles de los que carece el resto del disco. La banda parece tratar de insertar una gran cantidad de cambios de ritmo y la vuelve más compleja de lo necesario. Al menos es divertidísima. La letra narra el concepto de “Día verde” que es cuando se pasan todo el día fumando mota. Supongo que la grabaron un día de esos. Billie incluso hace un burdo intento de solo. En fin, una curiosidad épica.

“Going To Pasalacquia” es… bueno, otro Punk genérico. Aquí lo memorable es ese pequeño parón de milésimas de segundo en el estribillo. Aunque en este disco las rolas aún están muy pero muy inmaduras, ya se nota esa intensión al menos de agregar algún gancho memorable a cada canción.

Enseguida viene “16”, que bueno, habla sobre la tormentosa mente de un joven de 16 años. Me da risa. Y me da risa porque alguna vez yo también me hice todas esas preguntas. Pero no sé si yo me habría animado a grabarlas alguna vez. Es decir, aquí ya habían pasado 18 años, y en ese lapso uno madura mucho. Sobre todo Billie Joe maduraría a pasos gigantes en los próximos años. Bueno, esta es la prueba de que todo tiene un humilde inicio. Musicalmente es muy, pero muy repetitiva.

Luego tenemos “Road to Acceptance”, una rola rápida, con Billie Joe taladrando su guitarra a toda velocidad, un raudo bajeo punteado con algunos buenos detalles cuando Mike se anima a despegarse (incluso hay un pseudo solo a la mitad!), y la batería básicamente llevando el mismo beat toda la rola. El coro es ligeramente más pegajoso (It’s calling my name, it’s calling my name). Mejora un poco en mood y terminado, y Billie canta con un buen sentido de urgencia, aunque con letras nuevamente bobas.

Después está “Rest”, una canción más lenta, no precisamente una balada… bueno sí. Es una canción de amor. O de despedida? No sé. El caso es que el lento arpegio cargado de efecto le da un aire colosal, ligeramente más maduro al resto de las rolas. La melodía es bella, y la triple armonía que logran al final de cada verso es bueno. Un tamboreo con el que Sobrante cambia ligeramente el ritmo. Incluso la letra suena mucho más avanzada que el resto del disco. Aquí se nota ya la caja de trucos de Green Day, desde la perfecta selección de efectos para la guitarra, la gran construcción, la atmósfera majestuosa… Bien podría entrar en cualquiera de los discos a partir del Dookie. La mejor del disco, una canción subestímadisima incluso por los propios fans. Quizá porque es lenta.

El álbum cierra con “The Judge’s Daughter”. Regresamos al beat rápido, Punk genérico y letras idiotas. Esta vez es sobre un chico de secundaria que está tan alelado con “la princesa” de la escuela, que hasta se pone los zapatos al revés. Buen juego de pregunta y respuesta entre Billie y el resto de la banda, e incluso tenemos un solo de guitarra de Armstrong a la mitad, bastante decente por cierto. Pero salvo por ese detalle, es bastante olvidable.

En fin, un disco muy modesto, sencillo, con gran carga de energía, un Punk más básico, fresco y crudo, y con un Green Day en formación y búsqueda de su identidad. Aunque no lo crean, y a pesar de la calificación que le doy y de que es repetitivo, me gusta. Me parece un gran esfuerzo para la edad del trío, y para la época. Es mucho mejor que el  trillón de banditas Punk de chavos de 18 años que he escuchado en mi vida y que no salen de los eternos clichés. Aquí al menos lo intentan, y está ya el germen de lo que será Green Day, aunque sin duda les falta madurar y explotar mejor sus recursos. Y cambiar de baterista... No apto para todo público, sino para fans de la banda, o para los que de plano se quieran animar a curiosear en los sonidos pre-Dookie de la banda.

Por Corvan

12/Feb/2013 

 

 

Letras de El Traductor De Rock

 

 

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